Es el de toda la vida, un TT fiable y duro. No está hecho para lucirlo sino para darle uso donde se acaba el asfalto. Ideal para patrullas forestales, uso agrícola, fuerzas armadas (en España creo que el ejército emplea el Santana y el Uro), empresas de turismo multiaventura y amantes del offroad; para los cuales no pega un TT de lujo sino precisamente el Land Rover de siempre.