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Hablemos de CIENCIA

  • Este debate tiene 356 respuestas, 25 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 1 año por Avatar de mareamarea.
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      [i]La formación de planetas gigantes alrededor de la estrella joven HD142527 ha creado un enorme hueco en el disco de gas que la rodea, y el radiotelescopio gigante ALMA ha detectado enormes corrientes de gas fluyendo a través de este hueco. Tales flujos de materia, que habían sido predichos teóricamente pero nunca observados antes, mantienen la acreción sobre la estrella, que aún se encuentra en formación, y sobre su anillo interior.

      Fabricando planetas

      Las regiones más densas de las nubes interestelares están constituidas por gas (esencialmente hidrógeno molecular) mezclado con una modesta cantidad de pequeñas partículas sólidas (‘polvo interestelar’). Todas las estrellas se forman mediante el colapso gravitatorio de estas regiones densas de las nubes interestelares. Cuando una zona de la nube se desploma por el efecto de su propio peso, sin que haya una fuerza suficiente que contrarreste el colapso, se forma una protoestrella que está rodeada por un disco achatado y rotante de material interestelar.

      Las teorías ampliamente aceptadas de formación de planetas describen cómo las partículas de polvo del disco pueden ir colisionando para llegar a formar cuerpos sólidos (‘planetesimales’) progresivamente más grandes. Estos cuerpos crecen hasta formar protoplanetas que pueden atrapar el gas del entorno para formar atmósferas más o menos espesas dependiendo de la masa del protoplaneta.

      Según se forma un planeta se va despejando una división anular en el disco circunestelar, creándose así un ‘hueco’ que separa dos porciones anulares del disco: un disco interior y otro exterior. La teoría predice que un protoplaneta así formado puede servir de puente desde el disco exterior hacia el interior. La atracción gravitatoria del protoplaneta podría canalizar el gas procedente del anillo más exterior hacia las regiones centrales de la protoestrella. Se crearían así grandes corrientes de ‘acreción’ que podrían permitir que la protoestrella continuase creciendo, y que se formasen otros planetas, posiblemente más pequeños y rocosos, en el anillo interior.

      Los protoplanetas son objetos muy poco brillantes y aún embebidos en el disco de gas y polvo en el que se han formado, por lo que son extremadamente difíciles de observar con los telescopios disponibles hoy. Se han observado huecos anulares en varios sistemas protoplanetarios, pero aún no había sido posible observar las corrientes de acreción que podrían ir asociadas a los protoplanetas.

      Una estrella joven en Lupus

      Para observar los detalles de la formación planetaria conviene dirigir el telescopio hacia sistemas protoplanetarios cercanos, que permitan discernir el máximo detalle, y que se encuentren perpendiculares a la línea de mirada, para que los efectos de proyección no compliquen la observación.

      HD142527 en el infrarrojo con el telescopio Subaru
      La estrella HD142527, a unos 450 años-luz en la constelación austral de Lupus (el Lobo), es un candidato excelente para este tipo de estudios. Su disco forma un ángulo de tan sólo unos 20 grados con respecto al plano del cielo, por lo que se observa casi frontalmente. La estrella está rodeada por un anillo interior de unas 10 unidades astronómicas de tamaño (esto es 10 veces la distancia de la Tierra al Sol, similar al tamaño de la órbita de Saturno) y de otro exterior que comienza unas 14 veces más lejos. Naturalmente se piensa que el hueco entre ambos anillos ha sido originado por la formación de planetas gigantes que han ‘barrido’ el material que falta. El disco de HD142527 es por tanto un objeto privilegiado en el que observar la formación de planetas.

      Detalles sin precedentes

      El astrónomo Simon Casassus de la Universidad de Chile, al frente de un equipo internacional de astrónomos, ha utilizado 19 antenas del radiotelescopio gigante ALMA para obtener imágenes con un detalle sin precedentes del sistema protoplanetario en HD142527. El telescopio ALMA acabará teniendo emplazadas sus 66 antenas a 5000 metros de altitud en el desierto de Atacama (Chile), pero con tan solo 19 ya era el instrumento más potente y sensible del mundo en su género.

      HD142527 observada con ALMA | ALMA
      Con ALMA, Casassus y colaboradores han observado que el disco exterior, con forma de herradura, se encuentra distorsionado posiblemente por la formación de planetas. Pero lo que es más sorprendente es la presencia de dos puentes de materia uniendo el anillo exterior con el interior. Estos sutiles puentes de materia aparecen en colores claros en la parte central-superior del hueco. Naturalmente es muy tentador pensar, de acuerdo con las ideas teóricas existentes, que tales puentes de materia corresponden a corrientes de acreción creadas por sendos planetas gigantes que se encuentran en formación en la región del hueco.

      El gas denso de los anillos y los puentes se ha observado gracias a la emisión del ión HCO+. La medida de las velocidades del gas en los puentes muestra que el flujo de materia es el adecuado para mantener la acreción sobre la estrella central y el anillo interior.

      Los astrónomos también han detectado, gracias a la emisión del monóxido de carbono (CO), un gas difuso en la región del hueco (en color azul en la imagen). La presencia de este gas difuso también está de acuerdo con la hipótesis de la formación de un par de planetas gigantes, pues si se estuviese formado una estrella compañera de la principal el hueco debería estar completamente limpio.

      Primeros resultados de ALMA

      Telescopio ALMA
      Este descubrimiento tiene un significado especial por tratarse de uno de los primeros resultados del gran conjunto de radiotelescopios ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array). Aunque aún en construcción en el desierto de Atacama (Chile), éste es ya el telescopio de ondas milimétricas y submilimétricas más potente del mundo. Cuando ALMA esté completamente operativo será posible observar muchos más detalles en los chorros de materia en HD142527, quizás se pueda llegar a detectar los protoplanetas de forma directa.

      El trabajo de Casassus y colaboradores ha sido publicado en número reciente de la revista Nature. El manuscrito del artículo puede consultarse aquí.[/i]

      [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/46/13576469191.jpg/]http://img46.imageshack.us/img46/3613/13576469191.jpg[/url]
      Recreación artística de la formación de un planeta gigante.

      [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/5/1357646919extrasladillo.jpg/]http://img5.imageshack.us/img5/1760/1357646919extrasladillo.jpg[/url]
      Imagen real obtenida por el radiotelescopio ALMA, en Atacama, de la estrella estudiada, HD142527.

      [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/607/1357646919extrasladillo.jpg/]http://img607.imageshack.us/img607/1760/1357646919extrasladillo.jpg[/url]

      Uploaded with [url url=http://imageshack.us]ImageShack.us[/url]
      Imagen térmica de la misma estrella captada en rango lumínico de infrarojo.

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        La NASA y la ESA (Agencia Espacial Europea, en sus siglas en inglés) han firmado un protocolo de colaboración en el futuro módulo espacial tripulado que la agencia norteamericana tiene planeado para 2017, el Programa Orión. La agencia proveerá del módulo de servicio del vehículo, un elemento de similar concepción con el vehículo europeo de transporte ATV, pero preparado para hacer funciones de mantenimiento de soporte vital indispensable para el futuro vehículo americano, como abastecer de agua, oxígeno y demás comoponentes, así como dotar de propulsión a la nave y de energía eléctrica.

        [i]La NASA y la ESA han anunciado los detalles de su cooperación en el programa de vuelo espacial tripulado Orión, que la agencia espacial estadounidense quiere llevar a cabo a partir de 2017. Según han informado en rueda de prensa, la nave Orión contará con un módulo de servicios similares a los vehí­culos de almacenamiento ATV que fabrica la ESA, que proporcionará propulsión y energía a la nave espacial, así como una carga de oxí­geno, agua y otros elementos de apoyo a la vida para mantener a los astronautas.

        La ESA ha indicado que el módulo será un cilindro de 2,7 metros de largo y 4,5 metros de diámetro, similar a un ATV, pero la mitad de largo. Además, la misión de la ESA en esta misión incluye una mejora de la configuración de los paneles solares que contienen los cargueros ATV.

        La agencia europea ha indicado que el panel será un poco más corto pero más ancho y utilizarán tecnología de arseniuro de galio para suministrar electricidad de hasta 11 kW, lo suficiente para satisfacer las necesidades básicas de una misión de estas caracterí­sticas. La ESA ha explicado que estos paneles solares ofrecerán una eficiencia un 30% de conversión de energía solar, en relación a los paneles solares actuales de las ATV, que consiguen el 17%.

        Por otra parte, para impulsar hasta Orión a través del espacio, la NASA suministrará a este módulo de servicios un motor adicional, que será reciclado de otro lanzador. Esta misión fue cancelada por Obama en 2010 por falta de fondos y retomada un año más tarde. Por ello, la NASA ha decidido hacer una misión lo más ‘low cost’ posible.

        La agencia espacial estadounidense ha señalado que quiere hacer un primer vuelo de prueba no tripulado con esta nave en 2017, lo que significa que la ESA tendrá que entregar el módulo en 2016. «Se trata de un plazo breve, pero el equipo del ATV se han acostumbrado a la entrega de una nueva nave en menos de 20 meses», ha indicado el director de la agencia espacial Europea, Jean Jaques Dordain.

        Después del vuelo de prueba, ATV y Orión se dirigirán a la Luna. Posteriormente se espera que sea el vehí­culo con el que un astronauta llegue a pisar un asteroide, y finalmente lleve al hombre hasta Marte.

        Los expertos han indicado que la ESA deberá pagar a Estados Unidos 450 millones de euros por el uso de la Estación Espacial Internacional (ISS) durante el periodo 2017-2020, pero esta cantidad no es necesario abonarla en metálico y, de hecho, la NASA había solicitado ayuda a la ESA en esta misión a cambio del ‘alquiler’ del módulo espacial.[/i]

        http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/16/ciencia/1358362752.html

        Avatar de marea

          El título puede llevar a confusión, pero es lo máximo que he podido poner siendo lo más explícito posible. Aquí, incido más en el titular;
          «Encontrados rastros que indican que en el [u]pasado[/u] marciano se pudo desarrollar la vida»

          [i]El subsuelo de Marte aún conserva páginas de su historia que en la Tierra se han perdido debido a los movimientos de las placas tectónicas. [u]Así describe un equipo de investigadores del Museo de Historia Natural de Londres (NHM) la importancia de unas rocas que se encontraban a varios kilómetros por debajo de la superficie del Planeta Rojo[/u]. Y es que su análisis constituye un nuevo indicio que respalda la teoría de que Marte pudo haber albergado en el pasado algún tipo de vida microbiana. Si alguna vez hubo vida bacteriana, sostienen, probablemente fue bajo tierra.

          Según explican en un estudio publicado en ‘Nature Geoscience’, los resultados del análisis de la composición de estos restos minerales constituyen la prueba más sólida hallada hasta ahora de que Marte pudo haber tenido alguna forma de vida. No obstante, señalan que las pruebas geológicas muestran también que el entorno marciano parece haber sido sido inhóspito para la vida durante los últimos miles de millones de años.

          Los meteoritos que han impactado contra la superficie de Marte han actuado como sondas naturales, pues gracias a ellos hemos podido obtener rocas que se encontraban a varios kilómetros de profundidad, hasta 5 kilómetros, según señalan los autores. Las sondas de exploración y las misiones de los vehículos robóticos, como ‘Curiosity’, enviados a Marte han aportado nuevas pistas sobre la composición del planeta. En concreto en este estudio se ha analizado la información recabada por la sonda de la NASA ‘Mars Reconnaissance Orbiter’ (MRO) en el cráter McLaughlin, que tiene un diámetro de unos 92 kilómetros y una profundidad de 2,2 kilómetros.

          La sonda de la NASA MRO fue lanzada en 2005 y está equipada con seis instrumentos que están ofreciendo datos en alta resolución sobre el Planeta Rojo.

          Estudiar Marte para conocer la Tierra

          El análisis de las muestras minerales ha revelado que contienen arcillas y minerales carbonados que se debieron formar en un antiguo lago marciano. Los científicos creen que probablemente este lago se alimentaba de agua subterránea.

          Averiguar cómo fue el pasado de Marte, cómo se originó y evolucionó este planeta ofrece información muy valiosa sobre cómo se formó la Tierra y cómo se originó la vida. Los científicos especulan con que hasta el 50% de las formas de vida que hay en la Tierra son bacterias que se encuentran bajo la superficie, en rocas depositadas a varios kilómetros de profundidad. Las formas más antiguas de vida encontradas son microbios muy simples que podrían haberse originado bajo tierra. Y este equipo de investigadores propone que es posible que lo mismo ocurriera en Marte.

          «No sabemos cómo se formó la vida en la Tierra, pero es concebible que fuera bajo tierra, y que estuviera protegida de las duras condiciones que habría en la superficie terrestre durante las primeras etapas. Sin embargo, debido a las placas tectónicas, apenas se conservan los primeros registros geológicos de nuestro planeta, por lo que es posible que nunca podremos conocer los procesos que condujeron al origen de la vida y a su temprana evolución», afirma Joseph Michalski, geólogo del Museo de Historia Natural de Londres y autor principal de este estudio, en un comunicado de prensa.

          Por ello, el investigador afirma que para los científicos, estudiar estas rocas marcianas que conservan pistas sobre su pasado geológico en mejor estado de conservación que las de la Tierra equivale a encontrar las páginas arrancadas del libro de la historia geológica de nuestro planeta.

          Para John Parnell, coautor de este artículo y geoquímico en la Universidad de Aberdeen (Escocia), esta investigación demuestra cómo los estudios sobre Marte y sobre la Tierra están estrechamente relacionados: «Es lo que hemos observado en los microbios que viven bajo los continentes y en los océanos terrestres. Nos permiten especular sobre la posibilidad de que en Marte hubo hábitats que albergaron vida en el pasado, que a su vez nos muestran cómo las primeras formas de vida pudieron sobrevivir en la Tierra», explica.

          Durante las futuras misiones de exploración para buscar indicios de vida, los investigadores tendrán que decidir si se centran en el estudio de las rocas que se encuentran en la superficie o buscan restos bajo tierra. «Personalmente no creo que debemos intentar taladrar bajo la superficie para buscar pruebas de vida en el pasado. En lugar de hacer esto, podemos estudiar las rocas que de forma natural han salido a la superficie por el impacto de un meteorito y buscar en los depósitos profundos en los que los fluidos se filtraron a la superficie», opina Joseph Michalski.

          Para este investigador, con independencia de que los registros geológicos marcianos contengan agua o no, los análisis de estos tipos de rocas «nos enseñan muchísimo sobre los primeros procesos químicos que tuvieron lugar en el Sistema Solar».[/i]

          http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/21/ciencia/1358764974.html

          Avatar de marea

            Esta noche, todos atentos al cielo.
            Pasará a 27.700 km, una distancia menor a la que se encuentran los satélites geoestacionarios, a 30.000km.

            [i]No hay ningún peligro. El asteroide 2012 DA14 no va a chocar esta noche con la Tierra. Pero pasará muy cerca en escala celeste: a 27.700 kilómetros de la superficie de nuestro planeta. Eso significa que volará por debajo de la órbita de los satélites de comunicaciones y meteorológicos, que están a 35.800 kilómetros y muy por encima, por ejemplo, de la Estación Espacial Internacional, que da vueltas ahora a 386 kilómetros de altura.

            La máxima aproximación del 2020 DA14 será a las 19.23 (hora peninsular), según ha informado el Observatorio Astronómico de Mallorca (OAM). Viaja a 28.100 kilómetros por hora, pasando a una velocidad relativa de la Tierra de 7,82 kilómetros por segundo, y tan cerca que cruzará el cielo a toda velocidad, lo que dificultará su observación. Será el paso de un asteroide más cercano que se ha predicho hasta ahora.

            Es un objeto pequeño, de unos 50 metros de diámetro, que refleja poca luz del Sol, así que no se apreciará a simple vista, pero sí con unos buenos prismáticos y mejores aún con un telescopio. Para empezar a verlo habrá que esperar a las 22 horas, cuando estará a unos 20 grados sobre el horizonte, y pasará por las constelaciones de Canes Venatici, Ursa Mayor, Draco y Camelopardalis, han explicado los expertos del observatorio automático de La Sagra (Granada), dependiente del OAM. Fue precisamente uno de estos astrónomos, Jorge Nomen, quién descubrió el peculiar objeto hace ahora casi un año, en la noche del 22 de febrero, cuando estaba a 4,3 millones de kilómetros de aquí. “La órbita de 2012 DA14 está muy bien definida y no entraña ningún riesgo de colisión con la Tierra”, reitera.

            En el momento de máxima proximidad a nuestro planeta, sobrevolará la zona oriental del Índico, cerca de Sumatra.

            Se produce un encuentro celeste como el de hoy cada 40 años
            Dado que el 2012 DA14 tiene una órbita muy parecida a la de la Tierra, se acercan dos veces en cada vuelta completa al Sol, explican los expertos de la NASA. “Pero este encuentro será el de máximo acercamiento en muchas décadas. La siguiente aproximación notable será el 15 de febrero de 2046”, añaden. Claro que debido a la influencia gravitatoria, tras el encuentro de esta noche variará algo la órbita del pequeño asteroide, y los científicos refinarán sus cálculos.

            Con un calendario celeste así, la de esta noche es una gran oportunidad para astrónomos y para aficionados, y centenares de telescopios y en todo el mundo y sistemas de radar están muy pendientes de captar el pequeño puntito cruzando la bóveda celeste. Todos los datos servirán a los especialistas para conocer mejor este objeto, afinar su órbita, determinar su período de rotación, su forma y tamaño y deducir su composición. De momento se estima que su masa ronda las 130.000 toneladas.

            Debe haber en el cielo unos 500.000 objetos próximos a la Tierra (NEO, como se los denomina internacionalmente por sus siglas en inglés) del tamaño del 2012 DA14, según calculan los astrónomos, pero por el momento han descubierto unos 9.500, explica Nomen. Y si uno de ellos chocase contra la Tierra, el impacto generaría aproximadamente 2,5 megatoneladas de energía en la atmósfera, explica la NASA. No sería una hecatombe global, pero podría ser devastador, dependiendo de donde cayera.

            En 1908, en una región remota y desierta de Siberia, en Tunguska, pasó algo muy extraño: una gran extensión de arboleda quedó aplanada con los troncos caídos radialmente. Los expertos, al analizar todos los datos, han deducido que lo que pasó fue que un objeto de unos 30 o 40 metros de diámetro, un poco más pequeño que el 2012 DA14, estalló en el aire, lo que tumbó 1.200 kilómetros cuadrados de aquel bosque de un modo tan peculiar.

            Según los cálculos de los científicos de la NASA, un asteroide del tamaño de 2012 DA14 se acerca a la Tierra tanto como el encuentro celeste de esta noche cada 40 años, como media, y uno choca contra nuestro planeta cada 1.200 años. Esta noche no toca.[/i]

            http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/14/actualidad/1360870438_519315.html

            Avatar de marea

              Hoy en Rusia;

              [i][i]Mientras todo el mundo está pendiente del asteroide 2012 DA14, de unos 50 metros de diámetro, que pasará cerca de la Tierra esta noche, otras piedras del cielo se han adelantado cayendo sobre Siberia. No se trata del mismo objeto, pero los expertos no saben aún si pueden estar relacionados, porque el meteorito de Siberia puede que sea un fragmento que se desprendió del asteroide.

              El 2012 DA14 está siendo seguido con precisión y tanto la NASA como los astrónomos especialistas han descartado que pueda chocar con la Tierra, mientras el de Siberia no se esperaba. “Puede ser una coincidencia, pero la probabilidad de que uno tenga que ver con otro es alta, puede que sea un trozo que vaya en la misma órbita”, señala el ingeniero Miguel Belló Mora, expertos en dinámica orbital.

              “Es un bólido muy lento, por lo que he visto en los vídeos del suceso, y también el 2012 DA14 es lento, por lo que yo sospecho que podrían estar relacionados teniendo en cuenta la geometría y la velocidad”, señala el astrónomo Josep María Trigo, científico titular del CSIC en el Instituto de Ciencias del Espacio de Barcelona. “Desde luego es mucho más pequeño que el asteroide que pasará esta noche”. Podrían estar relacionados, sugiere, porque se han podido desprender piedras del 2012 DA14 por su misma rotación y por el efecto gravitatorio al acercarse a la Tierra y ha pasado otras veces. “Dentro de unas semanas podremos definir la trayectoria de este bólido analizando los vídeos; es difícil, porque es diurno y tenemos el fondo de estrellas para hacer los cálculos, pero no imposible”.

              Belló Mora añade que, si el asteroide se ha fragmentado, pueden ir varios trozos siguiendo la misma órbita que el 2012 DA14, aunque en este caso, es raro que vayan tan separados, porque suelen ir muy juntos. Todo son hipótesis, recalca, no se podrá saber hasta que se hayan calculado bien los parámetros del intruso sorpresa de la noche pasada.[/i][/i]
              http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/15/actualidad/1360926455_724397.html

              http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/15/actualidad/1360907590_985222.html#sumario_2

              [youtube]90Omh7_I8vI[/youtube]

              Avatar de marea

                [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/845/13624840300.jpg/]http://img845.imageshack.us/img845/2282/13624840300.jpg[/url]
                Recreación de un agujero negro, también llamados sumideros cósmicos, por que todo lo que engulle la esfera no vuelve a salir, salvo un remanente de rayos X, que es eyectado como un potente chorro de gran valor energético.

                [i]Una esfera con una masa de dos millones de soles y un diámetro de más de tres millones de kilómetros (ocho veces la distancia de la Tierra a la Luna), cuya superficie gira casi a la velocidad de la luz, es lo que más se aproxima al agujero negro que han observado astrofísicos estadounidenses y europeos con dos telescopios espaciales. Lo que han conseguido confirmar por primera vez es que los agujeros negros situados en el centro de las galaxias giran a gran velocidad, lo que da pistas sobre cómo y cuándo se formaron y crecieron.

                “Es la primera vez que se ha podido medir con precision la velocidad de rotación de un agujero negro supermasivo”, explicó ayer Guido Risaliti, de la Universidad de Harvard (EE UU) y del observatorio de Arcetri (Italia). Pero esa velocidad es prácticamente imposible darla en kilómetros por hora, reconocía Fiona Harrison, de Caltech (EE UU), porque “los agujeros negros son muy extraños”. Harrison está contenta porque han resuelto un problema de hace dos decenios, un plazo muy corto pero que indica la velocidad a la que avanza el conocimiento de estos enigmáticos fenómenos cósmicos.

                La masa de los agujeros negros galácticos puede ser hasta miles de millones de veces superior a la del Sol. En la Vía Láctea existe uno de estos monstruos, pero los astrofísicos se han fijado esta vez en el que ocupa el centro de una galaxia espiral cercana, la NGC 1365, situada a 56 millones de años luz de la Tierra. Con el nuevo telescopio espacial Nustar de la NASA y el XMM-Newton de la ESA, han podido probar que el agujero negro rota rápidamente, aunque sin sobrepasar los límites que impone la teoría, basada en las ecuaciones de Einstein. Los resultados se publican en la revista Nature.

                El hallazgo da pistas sobre su origen en la evolución del Universo
                A pesar de su nombre, los agujeros negros son uno de los espectáculos más luminosos del Universo, recuerda el experto estadounidense Christopher Reynolds en la misma revista. Al engullir el gas y posiblemente también las estrellas cercanas al centro galáctico, liberan cantidades enormes de energía, incluidos rayos X, que permiten detectarlos.

                El Nustar en un telescopio lanzado en junio pasado que está diseñado especialmente para detectar los fotones de mayor energía dentro del rango de los rayos X, que a su vez son la banda más energética del espectro electromagnético, tras los rayos gamma.

                Lo que más interesa a los astrofísicos es que la velocidad de giro de un agujero negro e (que se revela en la deformación del espacio-tiempo en la zona cercana al horizonte de sucesos, más allá del cual ni la materia ni la luz escapa) puede considerarse el remanente fósil de su proceso de formación.

                La conclusión en este caso es que se formó muy rápidamente, tragándose enormes cantidades de gas y materia en poco tiempo, a partir de su origen muy poco después de la Gran Explosión (unos centenares de millones años de los más de 13.000 millones de antigüedad del Universo). Todavía no se sabe cómo pudo suceder esto, así que habrá que esperar a nuevos instrumentos para conocer los detalles de uno de los mayores misterios cósmicos.[/i]
                http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/27/actualidad/1361991269_555842.html

                [i]Un equipo internacional de astrónomos ha comprobado que la velocidad de rotación de un agujero negro supermasivo alcanza un valor récord, próximo al 86% de la velocidad de la luz. Las observaciones, realizadas en rayos X de un amplio rango de energías, revelan detalles del entorno del agujero negro, pero su interpretación todavía está sometida a debate.

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                Galaxia NGC1365. | ESO
                La gran galaxia barrada NGC1365 se encuentra a una distancia de unos 70 millones de años-luz en la constelación austral de Fornax (’el horno químico’). Esta galaxia es el doble de grande que nuestra Vía Láctea y en su centro se esconde un agujero negro supermasivo con una masa equivalente a unos 2 millones de veces la masa del Sol.

                Los agujeros negros son las entidades más enigmáticas del Universo conocido. Pueden llegar a tener una masa de hasta diez mil millones de veces la de Sol concentrada en una región del espacio ridículamente pequeña. Se piensa hoy que prácticamente todas las galaxias albergan en su región central un agujero negro que evoluciona de manera paralela a la del resto de la galaxia que lo aloja. Estos agujeros negros supermasivos crecen engullendo estrellas o nubes de gas de su entorno o, cuando se produce una colisión entre galaxias, fusionándose con otros agujeros negros.

                Ampliar foto
                El entorno de un agujero negro supermasivo. | NASA
                Cada agujero negro supermasivo suele estar rodeado por un disco de acreción que, al sufrir los enormes efectos gravitatorios producidos por la gran masa central, va dejando caer parte de su masa al abismo del agujero. La región de interacción entre el disco y el agujero es una zona tremendamente energética en la que se pueden originar grandes chorros de materia que se eyectan desde las zonas polares y donde se producen emisiones de muy alta energía en rayos X. El análisis detallado de esta radiación de rayos X permite pues investigar en detalle la estructura de la región más cercana al agujero negro.

                Casi a la velocidad de la luz

                El astrónomo italiano Guido Risaliti y sus colegas han utilizado los telescopios XMM-Newton y NuSTAR para observar la galaxia NGC1365. El primero de estos telescopios permite observar los rayos X ‘blandos’, de baja energía (hasta unos 12 keV), mientras que el segundo telescopio está permitiendo, por vez primera, analizar los rayos X en un rango muy alto de energías (hasta unos 80 keV). Gracias a la gran cobertura en energías, estos investigadores han conseguido estudiar en detalle la distribución de la emisión ocasionada por iones de hierro y llegan a concluir que el material en la órbita interior más estable en torno al agujero negro gira con una velocidad que es el 84 % de la velocidad de la luz.

                Ampliar foto
                Modelos para el agujero negro | NASA/JPL-Caltech
                Según la teoría de la Relatividad General de Einstein, la gravedad del agujero negro rotante distorsiona y retuerce el espacio-tiempo de su entorno de una manera compleja. Risaliti estima que, debido a este retorcimiento, una partícula en el horizonte de sucesos del agujero negro tardaría 4 minutos en dar una vuelta completa.

                Debate abierto

                La interpretación de Risaliti y colaboradores no es, sin embargo, unívoca. Para estimar esta velocidad de rotación, los astrónomos suponen que la radiación X llega directamente del disco de acreción sin ningún factor que la altere. Pero otros autores, como Jane Turner de la Universidad de Maryland, vienen señalando desde hace tiempo la importancia que tienen las nubes de gas y polvo del entorno de un agujero negro distorsionando la forma de la emisión X, y advierten ahora que estos efectos no han sido tenidos en cuenta por Risaliti y sus colegas. Estos últimos contra-argumentan que si tales nubes existiesen realmente, la emisión X procedente del entorno del agujero negro debería ser 100 veces mayor de lo medido, un valor que ellos consideran poco razonable.

                El debate sigue abierto. La emisión de rayos X de altas energías está aún muy poco estudiada y se necesita observar más agujeros negros para concluir sobre el efecto de las posibles nubes del entorno del objeto. También los modelos teóricos pueden refinarse para aportar predicciones de mayor realismo que permitan interpretar las observaciones.

                Es literalmente imposible observar directamente un agujero negro. Son objetos que no emiten nada, pero los efectos de su descomunal gravedad son espectaculares, los delatan, y nos revelan así muchos de sus fascinantes misterios.[/i]
                http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/05/ciencia/1362484030.html
                Este enlace incluye dos imágenes de los telescopios usados en el estudio.

                [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/577/1362484030extrasladillo.jpg/]http://img577.imageshack.us/img577/5585/1362484030extrasladillo.jpg[/url]
                La galaxia utilizada para el estudio, NGC1365.

                [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/571/1362484030extrasladillo.jpg/]http://img571.imageshack.us/img571/5585/1362484030extrasladillo.jpg[/url]
                Imagen de los alrededores del agujero negro, rodeado de nubes de polvo y gas. Aquí se aprecia el potente chorro de rayos X ejectado.

                Avatar de marea

                  [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/545/13620559800.jpg/]http://img545.imageshack.us/img545/4831/13620559800.jpg[/url]
                  Recreación de la formación de un planeta gigante gaseoso, con la estrella a la que gira al fondo y materia de polvo y gas de la que se compone el planeta.

                  [i]Los planetas gigantes gaseosos, según las teorías actualmente vigentes, se forman tras capturar polvo y gas que permanecen tras la creación de una estrella. Su superficie es indefinida, compuesta principalmente por hidrógeno y metano. Un equipo internacional de investigadores del Observatorio Europeo Austral ha observado el disco de polvo y gas de la estrella joven HD 100546, a unos 335 años luz de distancia de la Tierra, y ha descubierto en su órbita lo que se cree que es un planeta gigante en proceso de formación, un descubrimiento que ofrece una excelente oportunidad de comprender cómo se forman los planetas.

                  «Si nuestro descubrimiento es ciertamente un planeta en formación, por primera vez los científicos podrán estudiar de forma empírica el proceso de formación planetaria y la interacción de un planeta en formación con su entorno natal en un estadio muy temprano», afirma Sascha Quanz, jefa del proyecto en Zürich, Suiza.

                  Los científicos que estudiaron durante años la estrella joven HD 100546 descubrieron una débil mancha en su disco circumestelar, su anillo. En un principio pensaron que se podía tratar de un planeta gigante a una distancia seis veces mayor que la que separa a la Tierra del Sol. Gracias al telescopio VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral el equipo de investigadores actual ha descubierto que este planeta en formación realiza una órbita mucho mayor, unas 70 veces la distancia que separa la Tierra del Sol, esto es, alrededor de 149.600.000 kilómetros de media. Se halla en las regiones exteriores del sistema, aunque no está claro si ha estado en su posición actual durante todo el tiempo de su formación o si ha podido migrar desde regiones interiores.

                  Ampliar foto
                  Telescopio VLT, en el desierto chileno de Atacama, en plena acción. | ESO
                  La estrella se descubrió gracias a la combinación del instrumento de óptica adaptativa NACO, que elimina la luz procedente de la estrella en la que orbita el protoplaneta, con técnicas pioneras de análisis de datos, lo que demuestra que «el intercambio de ideas entre diferentes campos puede dar como resultado un extraordinario avance», afirma Adam Amara, miembro del equipo de investigación.

                  Aunque la teoría de que el objeto detectado se trata de un protoplaneta es la que más se amolda a los resultados de las observaciones, existe la remota posibilidad de que se trate de un planeta totalmente formado eyectado de su órbita original hacia una posición más cercana a la estrella. Si, por el contrario, se confirma que se trata de un protoplaneta, los investigadores tendrán un perfecto laboratorio en el que estudiar de cerca el proceso de formación de un nuevo sistema planetario.

                  «La investigación exoplanetaria es una de las más nuevas y emocionantes fronteras de la astronomía, y la imagen directa de planetas es todavía un campo emergente que se va a beneficiar mucho de los recientes avances en instrumentación y en métodos de análisis de datos», concluye entusiasmado Amara.[/i]

                  http://www.elmundo.es/elmundo/2013/02/28/ciencia/1362055980.html

                  Avatar de marea

                    [i]Un equipo médico de Estados Unidos asegura que ha conseguido curar a un bebé con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) por primera vez en la historia, en un caso que podría abrir un nuevo capítulo en el tratamiento de los niños seropositivos. Así se ha presentado en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas que se está celebrando en Atlanta (EEUU).

                    El bebé, una niña nacida en el Mississippi rural a finales de 2010, recibió un tratamiento agresivo de retrovirales desde alrededor de 30 horas después de su nacimiento, algo que no es habitual, según informó el ‘New York Times’ en su edición digital.

                    La niña tiene ahora dos años y medio y ha estado sin medicamentos durante el último año, sin que se hayan registrado señales de un virus activo, según indicó al diario Deborah Persaud, investigadora de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore (Maryland) y principal autora del estudio que documenta el caso del bebé.

                    Como explica un especialista español, José Ramón Yuste, responsable del área de enfermedades infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra, «hay que ser muy cautos con estos resultados». Aunque «puede ser que se haya curado, todavía no se puede asegurar al 100%, habría que esperar más tiempo, a ver qué ocurre». Es cierto que «la carga viral en sangre es negativa, pero la infección puede permanecer en el hígado, en los ganglios…».

                    También los investigadores de este caso apuntan que se necesitan más pruebas para comprobar si el mismo tratamiento funciona en otros niños. Aun así, consideran que estos resultados demuestran que el VIH en bebés puede ser curable, y anticipan que el estudio cambiará la forma en que los recién nacidos y las madres infectadas son tratados en todo el mundo.

                    Si la comunidad médica valida el estudio, la niña de Mississippi sería, además, el segundo caso bien documentado de una cura de VIH en el mundo.

                    El primero es el conocido como el «paciente de Berlín», Timothy Brown, que supuestamente se curó tras recibir en 2007 un trasplante de médula ósea de un donante genéticamente resistente a la infección con VIH.

                    «Para los pediatras, éste puede ser nuestro Timothy Brown», dijo Persaud, que presentará el lunes el estudio en una conferencia médica en Atlanta (Georgia).

                    Dudas

                    Algunos doctores consultados por el diario expresaron sus dudas ante la falta de pruebas de que el bebé estuviera realmente infectado, algo que Persaud descartó al asegurar que hubo cinco pruebas que dieron positivo durante el primer mes de vida de la niña.

                    La madre de la niña dio a luz prematuramente, sin haber visitado a un doctor durante su embarazo y sin saber que estaba infectada. Cuando los médicos comprobaron que lo estaba, trasladaron al bebé al Centro Médico de la Universidad de Mississippi, adonde llegó con unas 30 horas de vida.

                    Los primeros análisis que le hicieron revelaron un nivel de virus de unas 20.000 copias por mililitro, que se considera bajo para un bebé, pero el hecho de que diera positivo sugiere que la infección se produjo en el vientre de la madre y no durante el parto, según la pediatra Hannah Gay, que trató a la niña.

                    En lugar de seguir la costumbre médica de administrar dos medicamentos como medida profiláctica, Gay empleó de inmediato un régimen de tres medicamentos, lo que provocó que los niveles de virus disminuyeran rápidamente, según aseguró al rotativo.

                    De momento, «no se pueden tomar decisiones en base a esta buena noticia. Se trata de un caso aislado y, pueden influir tantos factores que atribuir la curación a los tres fármacos es arriesgado», puntualiza el doctor Yuste.

                    Cuando la niña tenía un mes, los niveles de virus ya eran indetectables, y siguieron así hasta que tenía 18, cuando la madre dejó de llevarla al hospital, añadió.

                    Cinco meses después, madre e hija regresaron y Gay ordenó más pruebas. «Para mi sorpresa, todas las pruebas seguían dando negativas», afirmó.

                    Gay contactó entonces a Persaud y otros investigadores que llevaban a cabo un estudio clínico sobre el tema, que hicieron una batería de pruebas que encontraron diminutas muestras de material genético viral, pero ningún virus latente o capaz de replicarse.[/i]

                    http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/03/04/hepatitissida/1362362980.html

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                      [i]“Sí, entendemos cómo funciona el cosmos, sus propiedades fundamentales. El universo es comprensible”, dice el astrofísico Rashid Sunyaev. En la conversación salta cómodamente desde los primeros instantes tras el Big Bang hasta la misteriosa energía oscura del universo más evolucionado —que está acelerando su expansión—, pasando por las fases de formación de las primeras estrellas y, después, de galaxias y cúmulos de galaxias, sin dejar de lado los agujeros negros brillantes. Con 70 años recién cumplidos, este uzbeko, nacido en Tashkent, dio sus primeros pasos científicos de la mano de uno de los más grandes de la física de partículas y la cosmología, el ruso Yakov Zeldóvich, primero como estudiante suyo en Moscú y luego como colaborador. Sunyaev no pudo salir de la Unión Soviética hasta 1981 y parece que, en las últimas dos décadas, se está desquitando en cuanto a movilidad internacional: es director del Instituto Max Planck de Astrofísica en Garching (Alemania) a la vez que jefe del Departamento de Astrofísica de Alta Energía del Instituto de Investigación Espacial (Moscú) y mantiene colaboraciones científicas en EE UU.

                      Esta semana ha estado en Madrid para dar una conferencia sobre Los cúmulos de galaxias en la Fundación BBVA.

                      Pregunta. ¿Cuándo se formaron las estrellas y las galaxias en la historia del universo?

                      Respuesta. Las estrellas se formaron antes y fueron formando galaxias y estas fueron formando cúmulos, que son los objetos más masivos del universo. La mayoría de los cúmulos empezaron a ser importantes unos 4.000 millones de años después del Big Bang, y ahora el cosmos tiene casi 14.000 millones de años. Las perturbaciones de densidad iniciales fueron las semillas que crecieron y formaron los cuerpos celestes, galaxias y cúmulos.

                      P. ¿Cuántos cúmulos de galaxias hay?

                      R. Queremos detectar todos los cúmulos en el universo observable con el detector espacial eRosita \[se lanzará en 2014\] y serán entre 100.000 y 150.000. En cada cúmulo hay cientos o miles de galaxias, depende de lo rico que sea.

                      P. Aun así, la materia ordinaria supone menos del 5% de todo lo que existe.

                      R. Sí, el 4,5%. El resto es materia oscura \[22,5%\] y energía oscura \[73%\], que empieza a ser muy significativa en la evolución del cosmos cuando este tenía unos 5.000 millones de años. Pero en los cúmulos la energía oscura no es importante y están compuestos de galaxias con estrellas (un porcentaje pequeño del total), gas muy caliente (15%) y materia oscura (80%). Para conocer la composición y los parámetros fundamentales del cosmos ha sido muy importante el telescopio espacial estadounidense WMAP.

                      P. Ahora está a punto de ofrecer nuevos datos el Planck, también dedicado a observar la radiación de fondo. ¿Cuenta con resultados espectaculares en la presentación que la Agencia Europea del Espacio realizará el próximo 21 de marzo?

                      R. Soy miembro del equipo del Planck y tengo que respetar la confidencialidad de los resultados hasta que se hagan públicos. Pero será una presentación importante. Y hay jóvenes científicos españoles muy brillantes y muy activos en el equipo. Planck tiene más sensibilidad que cualquier otro observatorio de este tipo, lo que puede significar encontrar algo inesperado o proporcionar datos mucho más precisos.

                      P. Usted ha trabajado en agujeros negros. ¿Cuándo se empezaron a formar?

                      R. No son del universo primitivo. Los agujeros negros supermasivos más lejanos que vemos son de unos 700 millones de años después del Big Bang y luego se hacen muy numerosos y muy brillantes cuando el cosmos tiene unos 3.000 millones de años. Los pequeños, los agujeros que se forman por el colapso de una estrella masiva, son anteriores, de unos 100 millones de años.

                      P. Y brillan, pese a ser agujeros negros.

                      R. Si, fue una investigación de cuando yo era muy joven… Un agujero negro traga materia, pero esta no cae directamente en él, sino que gira en espiral a su alrededor. La materia, el gas, rota en capas y entre ellas hay fricción, por lo que se calientan muchísimo, de manera que el disco alrededor del agujero negro emite en rayos X y en luz visible… Por ejemplo, los agujeros negros más brillantes que vemos están devorando cada segundo materia equivalente a tres veces la masa de la Tierra.

                      P. ¿Entienden los científicos cómo funciona el universo?

                      R. Sí. El universo es comprensible y conocemos sus propiedades generales, pero dentro de nuestro horizonte, es decir, de lo que podemos observar, aunque no podemos decir lo que hay mucho más allá. Sus características dependen de las condiciones en los primeros instantes. Por ejemplo, su composición química: prácticamente el 100% del litio de las baterías de su grabadora se creó en las reacciones nucleares de los primeros minutos del universo, igual que todo el deuterio, el combustible del sueño de la fusión nuclear. Es impresionante. Estamos seguros de que no hay otra forma de crearlos y las predicciones de la cantidad de deuterio o de litio generado en aquellas reacciones del cosmos primitivo se han comprobado observacionalmente con precisión.

                      P. Usted empezó su carrera como estudiante de Zeldóvich.

                      R. Sí, en 1965. Fui con él para hacer la tesis. Quería física de partículas y le dije que no me gustaba la astronomía porque el jefe de mi departamento me había dicho que yo era un buen estudiante, un tío inteligente, y que la astronomía era una ciencia inútil. Zeldóvich me dijo que primero le ayudara con un par de problemas científicos y que luego me pasara a partículas. Pero ese par de problemas de astronomía… Me di cuenta de que era muy interesante. Le aseguro que la física del universo… ¡Es tan bonita! Zeldóvich, desde el primer momento, me orientó hacia la cosmología, le interesaba el universo en su conjunto y sus propiedades.

                      P. No le permitieron salir al extranjero hasta 1981.

                      R. Sí, y eso que yo era solo astrónomo y no había tenido nada que ver con investigación militar o nuclear. Zeldóvich había creado las bombas, pero yo no. Pude ir a París en 1981 ¡y fue un impacto cultural!

                      P. Ahora trabaja en Alemania.

                      R. Y en Moscú. Además, soy visitante en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton (EE UU). En los años noventa la financiación de la ciencia en Rusia era insignificante y yo tenía un grupo de jóvenes muy brillantes, pero allí era imposible entonces ganarse la vida en la ciencia. Recibí varias ofertas de EE UU y de Alemania y acepté la de Garching porque está más cerca de Moscú. Así los jóvenes de mi grupo podían ir a trabajar unos meses a Alemania y, con el dinero que ganaban, mantener a sus familias y sobrevivir en Moscú. Ahora las cosas han cambiado, no son ricos, pero pueden vivir de la ciencia en Rusia. Y yo sigo yendo y viniendo de un lugar a otro.[/i]

                      http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/05/actualidad/1362512821_571677.html

                      Avatar de marea

                        … en Marte

                        [i]El análisis de las primeras muestras de roca marciana recogidas por el robot Curiosity de la NASA ha demostrado que el planeta rojo pudo albergar microbios vivos en el pasado.

                        Los científicos de la misión de la agencia espacial estadounidense han identificado nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono, elementos que se consideran ingredientes básicos para la vida, en el polvo recogido por el Curiosity tras taladrar el mes pasado una roca en el cráter Gale de Marte.

                        «Una pregunta fundamental de esta misión es si en Marte pudo existir un entorno habitable. Basándonos en lo que ahora hemos descubierto, la respuesta es que sí», ha explicado Michael Meyer, el científico principal del Programa de Exploración de la NASA, en una rueda de prensa celebrada en Washington.

                        Los indicios de este entorno habitable han surgido de los datos proporcionados por los instrumentos con los que está equipado el Curiosity para analizar muestras de roca e identificar sus componentes químicos.

                        Los datos recogidos por el robot indican que en la zona explorada por el vehículo robótico existió un río o lago antiguo que pudo proporcionar condiciones favorables para la vida microbiana en el pasado de Marte. La roca analizada contiene minerales arcillosos, minerales de sulfato y otros elementos químicos que pudieron favorecer la existencia de vida, y a diferencia de otras regiones de Marte, no era un entorno demasiado salado o ácido.

                        «Hemos descubierto un Marte muy antiguo donde las condiciones eran favorables para la vida», ha asegurado John Grotzinger, otro de los investigadores principales de la misión.

                        Minerales arcillosos

                        El Curiosity recogió sus primeras muestras de roca marciana a pocos metros de la misma zona donde el pasado mes de septiembre, el robot halló indicios de corrientes de agua que fluyeron por la superficie del planeta rojo en el pasado.

                        «Los minerales arcillosos constituyen al menos el 20% de la composición de la muestra analizada», ha explicado David Blake, otro de los investigadores que participan en la misión de la NASA. Estos minerales son un producto de la reacción de agua relativamente dulce con minerales ígneos, también presentes en el sedimento.

                        La reacción podría haber tenido lugar dentro del depósito sedimentario, durante el transporte de los sedimentos, o en la región de origen de los sedimentos. La presencia de sulfato de calcio junto con la arcilla sugiere que el suelo es neutro o ligeramente alcalino.

                        Los científicos se han sorprendido al encontrar las mismas sustancias químicas que en la Tierra permiten vivir a muchos microbios.

                        «La gama de ingredientes químicos que se ha identificado en la muestra es impresionante, y sugiere maridajes tales como sulfatos y sulfuros que indican una posible fuente de energía química para micro-organismos», ha apuntado Paul Mahaffy, otro de los científicos de la misión.

                        El Curiosity, que aterrizó en la superficie de Marte en la madrugada del 6 de agosto de 2012, completará una misión de dos años sobre el suelo marciano.[/i]

                        http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/12/ciencia/1363110912.html

                        Avatar de marea

                          [i]Ningún oncólogo cree a estas alturas que el equivalente moderno del doctor Fleming vaya a descubrir la penicilina contra el cáncer, algún tipo de fármaco o procedimiento médico de aplicación general que suponga el verdadero vuelco en el tratamiento antitumoral, que convierta al matarife en una enfermedad curable o, al menos, crónica y controlable. No va a haber una penicilina del cáncer, y ya nadie la está buscando.

                          Pero la mitad de los cánceres ya se curan, como repite sin cesar cualquier oncólogo. Y la guerra contra la otra mitad se está librando ahora mismo en dos frentes esenciales. Uno se refiere al tema eterno del diagnóstico precoz, que pese a sus orígenes prehistóricos no ha perdido un ápice de importancia en nuestros días. Y el otro es la genómica, el nuevo cuerpo de conceptos y tecnologías del ADN que está revolucionando la biología en su conjunto, y la investigación del cáncer en particular.

                          Fuente: Science. / EL PAÍS
                          Con ser una disciplina nueva, la genómica del cáncer va cumpliendo un decenio y ha vertido ya un Iguazú de nuevos conocimientos sobre la oncología, siempre sedienta de ellos. Los primeros esfuerzos en genómica del cáncer se centraron en las mutaciones heredadas que confieren una alta propensión a la enfermedad. Este tipo de alteraciones heredadas (o mutaciones de la línea germinal, en la jerga) son al fin y al cabo la gran especialidad de la genética desde sus orígenes en el huerto conventual de Gregor Mendel.

                          Pero el gran avance de las técnicas de secuenciación de ADN —y sobre todo su acelerado abaratamiento— ha permitido ahora catalogar las mutaciones somáticas (no heredadas, sino surgidas en el cuerpo del adulto) que dirigen el crecimiento de los principales tipos de tumores. Los grandes cerebros del sector dan cuenta del estado de la cuestión en cuatro artículos de la revista Science y dos números especiales de su subsidiaria Science Signalling. Los datos revelan un filón de nuevas vías abiertas para el tratamiento de los principales tipos de tumores.

                          Uno de los grandes problemas de la lucha antitumoral, se dice a menudo, es que el cáncer no es una enfermedad, sino 200 distintas. Esta es una de las razones de que nadie espere la píldora del doctor Fleming, y el alud de datos de la genómica moderna ha empeorado aún más el cuadro. La primera impresión que ofreció ese atracón de secuencias genéticas (gaatgtta…) fue que no solo había 200 enfermedades distintas, sino que encima cada enfermo es un mundo.

                          Cuatro trabajos en ‘Science’ revelan un filón de vías abiertas
                          Pero los conceptos generales han empezado a emerger de esas pormenorizadas espesuras, y con ellos las nuevas estrategias para el tratamiento. La historia de la ciencia muestra que el entendimiento es el prólogo de la esperanza.

                          “Hace 10 años”, dicen Bert Vogelstein y sus colegas del Instituto Médico Howard Hughes en Baltimore, “la idea de que todos los genes alterados en el cáncer pudieran ser identificados con la resolución de un par de bases habría parecido ciencia ficción”. Lo del “par de bases” no es una concesión de Vogelstein a la indeterminación literaria. Es la mayor precisión que se puede alcanzar en biología: detectar, entre los 3.000 millones de letras del ADN que contiene cada una de nuestras células, una errata en una sola letra que tiene efectos cancerosos.

                          Ese análisis de amplitud genómica ahora no es solo posible, sino incluso una mera “rutina”, en palabras de Vogelstein, en los laboratorios avanzados de investigación oncológica que salpican el planeta. Vogelstein, premio Príncipe de Asturias en 2004 por sus contribuciones a la genética del cáncer, es también uno de los grandes pioneros de la genómica del cáncer, o aplicación de las nuevas tecnologías de secuenciación (lectura) del ADN a la lucha contra esa enfermedad (o esas 200 enfermedades distintas). Quizá no sea casual que su primera licenciatura no la obtuviera en Biología, sino en Matemáticas.

                          El abaratamiento de las lecturas de ADN ha facilitado los progresos
                          Por poco científico que suene, los costes han sido la cuestión capital para este progreso. Cuando se empezaron a estudiar los primeros genomas del cáncer —que fueron los de colon y mama, hace unos 10 años—, secuenciar un tumor de cada paciente costaba unos 100.000 dólares (78.000 euros al cambio actual); el coste ronda ahora los 1.000 dólares (780 euros).

                          Como consecuencia, las investigaciones que presentan de una tacada los genomas de 100 tumores de cierto tipo (mama, piel u otros tejidos) “se han convertido en la norma”, según los genetistas del Howard Hughes. El diluvio de datos es abrumador y no tiene el más remoto precedente en la investigación oncológica. Los investigadores esperan que ese salto cuantitativo ascienda a cualitativo en los próximos años. Ya lo es para el conocimiento del cáncer y el objetivo es que pronto lo sea también para el tratamiento.

                          La genómica ha descubierto que los principales cánceres humanos se deben a la acumulación de unas pocas mutaciones —entre dos y ocho— que se van sumando serialmente a lo largo de 20 o 30 años. Alguna de esas mutaciones puede venir puesta de nacimiento, confiriendo a esa persona una alta propensión a desarrollar uno u otro tipo de tumor, o incluso cualquier tipo de tumor.

                          Pero lo habitual es que las mutaciones surjan a lo largo de la vida del individuo, y en algunos cánceres la causa no puede estar más clara. Es el caso del humo del tabaco para el cáncer de pulmón, o el de la radiación ultravioleta de la luz solar para el cáncer de piel. Estos dos cánceres, de hecho, son algunos de los que más mutaciones exhiben de todos los examinados por la genómica. A lo largo de los 20 o 30 años que tardan en desarrollarse, estos tumores se benefician grandemente de la persistencia en los hábitos fumadores o solariegos de sus portadores.

                          La mayoría de los cánceres dependen de unas pocas mutaciones
                          Esas pocas mutaciones (de dos a ocho) que se acumulan durante dos décadas son cancerosas en un sentido muy explícito: cada una de ellas, por sí misma, incrementa el ritmo de división celular (o reduce el de muerte celular, o ambas). La célula que sufre la mutación adquiere así una ventaja competitiva sobre sus células vecinas. Aun cuando la ventaja sea pequeña en cada generación celular, su efecto acumulativo a lo largo de los años suele producir un clon de células mutadas en algún órgano del paciente.

                          Una peca es un ejemplo intuitivo de uno de estos clones (recuerden que la piel es un órgano), y también ilustra el hecho de que una sola mutación no suele ser maligna. Lo que sí genera es un campo amplificado de células sobre las que sembrar la siguiente mutación. En estas condiciones, no hace falta postular ningún mecanismo especial para la acumulación de mutaciones en una sola célula. El viejo y venerable azar se basta por sí solo para acabar complicando las cosas.

                          Por desgracia —y como cabía esperar, por otro lado— esas dos u ocho mutaciones críticas no son las mismas en todos los cánceres. Con algunas excepciones, tienden a ser específicas de cada tipo de tumor. Esta es la razón de que no haya ocho genes del cáncer, sino 140. Son lo que los investigadores llaman genes conductores, genes cuyas alteraciones (mutaciones) confieren a la célula que las sufre una ventaja selectiva en su competitivo vecindario celular, y que por tanto dirigen o conducen el desarrollo del tumor.

                          El término conductores sirve para distinguirlos de la vasta mayoría de genes que aparecen mutados en cualquier tumor, que son meros pasajeros: alteraciones oportunistas que se ven amplificadas en el cuerpo por el mero hecho de que ocurren en el mismo genoma —en el mismo autobús— que las mutaciones en los genes conductores.

                          La clave de los tumores está en una docena de sistemas biológicos
                          E incluso esa cifra algo abultada de 140 genes conductores esconde una simplicidad subyacente que permitirá en el futuro inmediato, si no lo está haciendo ya, concentrar los focos en las tácticas farmacológicas más prometedoras a corto plazo. Porque esos 140 genes son componentes de solo 12 sistemas biológicos muy bien caracterizados en las células humanas.

                          Son los sistemas de transmisión (transducción de señal, en la jerga) que comunican el entorno de la célula —qué hormonas circulan por la sangre, o qué andan haciendo las células vecinas en ese momento— con su sede central de inteligencia: el núcleo celular donde el genoma reside, se replica, brega con el estrés y ocasionalmente muta.

                          En un organismo multicelular como el lector, es este avanzado sistema de comunicaciones entre las partes de una célula el que determina su destino: cuándo debe dividirse o morir, si se debe convertir en una neurona o una célula de la piel o, por el contrario, preservar su naturaleza inmadura de célula madre para seguirse dividiendo sin comprometerse a un destino o a otro.

                          En ocasiones, si ha de dividirse más deprisa que las demás. Ahí está la esencia molecular del cáncer, y posiblemente —esperan los genetistas— su talón de Aquiles.

                          De este modo, la genómica, que empezó complicando las cosas más de lo que ya lo estaban en la investigación del cáncer, ha empezado a pagar su deuda con la simplicidad, o con la esperanza de que haya algunos principios generales bajo la espesura de lo prolijo. Pese a que cada tumor, incluso en comparación con los de su mismo tipo y subtipo, sea un mundo con un paisaje genético único e irrepetible —y en ese sentido un producto de la historia—, los sistemas de comunicación intracelular afectados son similares en distintos tumores, e incluso entre distintos tipos de tumor.

                          “En el futuro”, dicen Vogelstein y sus colegas, “el mejor plan de gestión para un paciente con cáncer estará basado en un análisis del genoma de su línea germinal (el que ha heredado de sus padres) y el genoma de su tumor”. Y el futuro empieza hoy.[/i]

                          http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/28/actualidad/1364497262_649564.html

                          Avatar de marea

                            [i]El homínido que pudo dar lugar a la rama evolutiva del ser humano era un puzle biológico imprevisible con sonrisa humana y andares de chimpancé. Hasta que su descubrimiento en 2008 permitió a los investigadores reconstruir la anatomía de la especie ‘Autralopithecus sediba’, la comunidad científica daba por asumidos algunos rasgos que debía tener el ancestro que dio paso al género Homo (al que pertenece la especie humana actual, Homo sapiens). Sin embargo, el estudio de los restos fósiles de tres individuos -dos bastante completos y una tibia de un tercero- encontrados en una sima en Malapa, cerca de Johannesburgo (Sudáfrica), le han dado un vuelco a los prejuicios de los paleontólogos.

                            A. sediba. | L. Berger
                            Desde la publicación del hallazgo y de las primeras conclusiones en 2010, ya ha habido 11 estudios publicados en la revista ‘Science’ analizando sus características y las implicaciones que tiene la especie para la evolución humana. Los seis últimos, referentes a la investigación de sus órganos locomotores y de su boca y que se acaban de publicar, suponen una «mirada sin precedentes a la anatomía y la posición en el árbol de la vida de este primitivo ancestro humano», en palabras de Lee Berger, líder de la investigación y autor principal de las seis investigaciones.

                            «Este último examen nos aporta una visión nueva de una especie que parece un mosaico anatómico que presenta una serie de complejos funcionales que son diferentes tanto a los que pensábamos que eran propios de los Australopithecus, como a los de los primeros Homo», explica este investigador del Instituto de Evolución Humana de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo.

                            Un mosaico entre humanos y australopitecus

                            ‘A. sediba’ era una extraña criatura que caminaba erguida, pero de una forma muy primitiva, tenía un cerebro muy pequeño, unas manos hábiles y, sorprendentemente, una dentadura muy similar a la humana. Pero algunas de estas características ya se conocían de anteriores estudios.

                            Las principales conclusiones que se pueden extraer de las seis investigaciones recién publicadas en ‘Science’ al alimón son la ‘sonrisa humana’ y una morfología de su talón parecida a la de los chimpancés actuales que le obligaba a caminar bamboleándose de un lado a otro. De hecho, esta última característica ha sido un descubrimiento reciente hecho por el equipo de Berger durante una reunión en mayo de 2012.

                            Cráneo de ‘A. sediba’. | L. Berger
                            Desde hace muchos años, la comunidad científica se preguntaba cómo podría esta especie caminar erguida. La clave está en el talón preservado en uno de los ejemplares que corresponde con el de una hembra adulta. El hueso está retorcido y tiene forma apuntada, al contrario del humano, que es plano y ancho. Por ese motivo, la especie debía caminar retorciendo el pie tras el apoyo para poder dar el siguiente paso, de una forma parecida a la que usan los chimpancés, haciendo para ello un bamboleo obligatorio.

                            «Los talones estrechos ofrecen menos mucha menos superficie sobre la que distribuir el peso cuando los pies tocan el suelo», asegura el antropólogo de la Universidad de Boston Jeremy DeSilva, autor principal del estudio sobre el mecanismo locomotor de la especie.

                            ¿Es de verdad el eslabón perdido?

                            Todos los investigadores coinciden con las conclusiones de Berger y su equipo sobre el modo de andar de A. sediba y remarcan que definitivamente su modo de caminar es muy diferente que el del resto de los homínidos.

                            Lo que no parece estar tan claro es que esta especie sea definitivamente el eslabón perdido, la pieza clave que falta en la evolución del ser humano moderno. Una mandíbula de 2,4 millones de años de antigüedad encontrada en Etiopía es el primer fósil atribuido al género ‘Homo’. Lo que deja la edad de ‘A. sediba’ -cerca de 2 milones de años- como muy joven para ser el primer ancestro del género. «Sediba es único y muy interesante, pero llegó demasiado tarde a la fiesta como para ser el ancestro», asegura Brian Richmond, de la Universidad George Washington de Washington D.C..

                            Sin embargo, Berger defiende con uñas y dientes la posición en el árbol de la vida de la especie que él mismo descubrió junto a su hijo en una sima cercana a la ciudad en la que viven. Para el investigador sudafricano, esa mandíbula aislada de la calavera o de otros huesos no tiene por qué pertenecer al género ‘Homo’. La bonita sonrisa de A. sediba podría haber engañado a los descubridores de la mandíbula de Etiopía haciéndoles pensar que era del género humano.[/i]

                            http://www.elmundo.es/elmundo/2013/04/11/ciencia/1365703058.html

                            Avatar de marea

                              [i]Dos esqueletos fosilizados, bastante completos y bien conservados, de unos extraños australopitecos que vivieron en África hace casi dos millones de años desconciertan al batallón de investigadores de 16 instituciones de todo el mundo que los han estudiado a fondo. Los Australopithecus sediba, que así se llaman, eran capaces de caminar erguidos, aunque no con tanta soltura como la especie humana, dado su talón simiesco; pero, a la vez, treparían por los árboles y las rocas con destreza. Por sus dientes, columna vertebral y mandíbula eran parecidos a los humanos primitivos, pero sus hombros y brazos eran más bien de mono, y la caja torácica superior se parece a la de los grandes simios. La extraña criatura tenía el cerebro pequeño. Entonces, ¿está en la línea ancestral de la especie humana o no? ¿Dónde encaja en el árbol de familia de los homínidos? Los paleontólogos siguen sin tenerlo claro. Ya apuntaban a esa indefinición hace dos años, cuando presentaron oficialmente los fósiles de A.sediba, descubiertos dos años antes en Sudáfrica. Desde entonces, los científicos, divididos en seis equipos de especialistas que se han repartido los fósiles (dientes unos, brazos otros, extremidades inferiores otros, etcétera) han analizado exhaustivamente los esqueletos descubiertos de aquellos dos misteriosos individuos (más un tercero representado solo por un fragmento de tibia). Han comparado los huesos con restos de otras especies de australopitecos y de humanos y escrito seis artículos en la revista Science con sus conclusiones.

                              Este exhaustivo examen “nos da una idea de una especie de homínido que parece un mosaico en su anatomía y que presenta un conjunto de complejos funcionales que son diferentes tanto de lo predicho para otros australopitecos como los del Homo primitivo”, resume Lee R.Berger, descubridor de A.sediba y líder de la investigación, en la revista Science. “La clara visión de la anatomía de esta especie de homínido primitivo tendrá claramente implicaciones a la hora de interpretar el proceso evolutivo que afecta al modo y al tiempo de la evolución de los homínidos y la interpretación de la anatomía de las especies no tan bien conocidas”.

                              Berger, o más bien su hijo Mathieu, de nueve años, descubrió el primer fósil de lo que luego se denominó A.sediba, en agosto de 2008, en los alrededores de Johanesburgo, en concreto en un lugar llamado Malapa. Fue el pistoletazo de salida y Berger (investigador de la Universidad de Witwateersrand, Suráfrica) inició con su equipo científico una exploración intensa. En total han salido ya a la luz los restos esqueléticos de dos individuos, una mujer y un hombre joven, más un hueso de un tercero. Medirían 1,27 metros de altura, ella pesaría unos 33 kilos y él, 27, y su cerebro rondaría los 420 o 450 centímetros cúbicos, frente a los 1.200 a 1.600 del nuestro.

                              En la antigua visión de la evolución, el A.sediba sería el perfecto eslabón perdido, el ejemplar oportuno que tiene unos rasgos del precedente en antigüedad y otros del siguiente. Pero los científicos saben que la cosa no funciona así, que la evolución no es una cadena, sino una intrincada ramificación de especies con ancestros comunes y parentescos más o menos próximos. La cuestión es situar este homínido con un mosaico de características en ese árbol de familia. Además, la antigüedad es clave en este caso porque hace dos millones de años existía ya en África el Homo erectus, antepasado del Homo sapiens y, seguramente, el primero que salió del continente ancestral y se expandió por el viejo mundo. A.sediba se ha datado en 1.980.000 años.

                              Los investigadores, en sus estudios comparativos, se han centrado sobre todo en los rasgos de aquel H.erectus y en un australopiteco anterior al A.sediba, el A.africanus. Pero entra en el debate una especie más de australopiteco, A.afarensis, a la que pertenece el célebre esqueleto Lucy, adoptado como abuela ancestral de la humanidad, aunque hay ya importantes paleoantropólogos que se inclinan por sacar a la familia de Lucy de la línea evolutiva humana. Berger sugiere “la posibilidad de que A.sediba y tal vez A.africanus no descienden del linaje de A.afarensis” y él no llega a afirmar que los fósiles de Malapa se sitúen en la línea humana, pero Science destaca que “el conjunto de análisis ahora presentado parece apuntar hacia un probable ancestro del género Homo”. El hecho de que Lucy y su familia fuesen bípedos parece complicar las cosas para los A.sediba, si estos no descienden de los A.afarensis. Pero “múltiples formas de bipedalismo fueron practicadas por nuestros ancestros primitivos homínidos”, señala el científico de Johanesburgo.

                              Las grandes preguntas acerca de la extraña criatura de Malapa siguen abiertas, y los científicos aspiran a contestarlas, sobre todo cuando tengan más fósiles de esta especie. El próximo verano Berger y su equipo retomarán la excavación en el yacimiento. Tal vez el A.sediba sea un antepasado remoto del Homo sapiens, o tal vez fuera un especie de homínido que acabó en un callejón sin salida de la evolución, es decir, extinguiéndose.[/i]

                              http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/11/actualidad/1365702374_397905.html

                              Avatar de marea

                                [i]La técnica no es nueva, pero los logros no han dejado de perfeccionarla. El diseño de órganos de laboratorio avanza a un paso imparable como lo demuestra, esta semana, la presentación de un riñón bioartificial que ha sido implantado con éxito en ratones.

                                A grandes rasgos, este tipo de órganos son el resultado de un proceso que, seguramente resulta más sencillo de explicar que de llevar a cabo: los investigadores ‘lavan’ un órgano de cadáver (un riñón de ratón en este caso) en un detergente que elimina completamente cualquier rastro de las células de su propietario, dejando únicamente una especie de armazón: un cartílago acelular con forma de riñón.

                                Como explica el equipo de Harald Otto en las páginas de ‘Nature Medicine’, a continuación se colocan en dicho ‘andamio’ células madre (tanto fetales como procedentes de tejidos humanos). En el caso de la investigación de Otto, al cabo de sólo 12 días, dichas células se habían multiplicado hasta cubrir completamente todos los recovecos renales.

                                Los científicos probaron en primer lugar el funcionamiento de dicho órgano artificial en un bioreactor en el laboratorio, haciendo pasar por sus conductos fluidos, como lo harían a través de un riñón real.

                                Otto y su equipo observaron que el órgano era capaz de generar una orina rudimentaria, lo que demostraba que era plenamente funcional. Así que, a continuación, se animaron a injertar el riñón en ratones con daño renal severo.

                                Órganos más complejos

                                Aunque con una función reducida en comparación con un órgano sano, el riñón de laboratorio cumplió su función una vez trasplantado al organismo de los roedores.

                                Paolo Macchiarini, cirujano del Instituto Karolinska de Suecia (y que ya implantó una tráquea por este sistema en Barcelona), es cauto a la hora de valorar los resultados y, sobre todo, al hablar de su traslación a pacientes con fallo renal severo. «Es un avance desde el punto de vista de la investigación, es un órgano más; pero no va a cambiar nada para los pacientes», explica a ELMUNDO.es desde EEUU.

                                En primer lugar, señala, porque Otto empleó para repoblar el andamiaje células de origen fetal, algo que suscitaría muchas dudas desde el punto de vista ético en el caso de querer intentar lo mismo con un riñón humano. Además, añade, «no se ha estudiado suficientemente la biomecánica, por lo que no sabemos cuánto tiempo van a funcionar los riñones injertados en los ratones».

                                Macchiarini es también crítico con el uso de un modelo de ratón que, genéticamente, está diseñado para no generar rechazo; cuando uno de los objetivos de esta técnica es, precisamente, comprobar si los pacientes -algún día- podrían ahorrarse la medicación antirrechazo que ahora sí es necesaria tras un trasplante de donante. «Con este tipo de ratón, esto no se ha podido comprobar», apunta.

                                Otros órganos

                                No es la primera vez que un laboratorio logra crear con éxito un ‘órgano descelularizado’; sin embargo, se trata probablemente de uno de los más complejos que se ha implantado en un ser vivo hasta ahora.

                                En humanos, la medicina regenerativa ha trasplantado con éxito vejigas, tráqueas y venas diseñadas con este mismo procedimiento, con el que se trabaja también para llegar algún día a crear órganos más complejos, como los propios riñones, hígados, pulmones o un corazón.

                                Los científicos son conscientes de que este tipo de órganos, con un funcionamiento mucho más complejo que una ‘simple’ tráquea, supondrá un reto mucho mayor a la hora de trasladarlo a humanos. «Aunque hay muchos laboratorios de todo el mundo trabajando en esta bioingeniería de tejidos, es cierto que estos serán los más complejos de culminar», señala Anthony Atala, director del Instituto de Medicina Regenerativa de Wake Forest (en Carolina del Norte, EEUU).

                                En este sentido, Atala, pionero en este campo (donde lleva más de 20 años trabajando), asegura a ELMUNDO.es que la seguridad deberá ser rigurosamente evaluada antes de que estas ‘biocreaciones’ puedan trasplantarse sin riesgo en personas. En EEUU, añade, será la agencia del medicamento (FDA, según sus siglas en inglés), «quien determine qué tratamientos están listos para ser evaluados en humanos y qué tipo de pacientes pueden participar en los estudios».

                                En el caso del riñón, como el propio Otto admite en su trabajo, habrá que seguir trabajando en los protocolos para obtener la mejor fuente de células madre para repoblar el armazón y mejorar la función del órgano resultante.[/i]

                                http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/12/biociencia/1365769336.html

                                Avatar de marea

                                  [i]La técnica no es nueva, pero los logros no han dejado de perfeccionarla. El diseño de órganos de laboratorio avanza a un paso imparable como lo demuestra, esta semana, la presentación de un riñón bioartificial que ha sido implantado con éxito en ratones.

                                  A grandes rasgos, este tipo de órganos son el resultado de un proceso que, seguramente resulta más sencillo de explicar que de llevar a cabo: los investigadores ‘lavan’ un órgano de cadáver (un riñón de ratón en este caso) en un detergente que elimina completamente cualquier rastro de las células de su propietario, dejando únicamente una especie de armazón: un cartílago acelular con forma de riñón.

                                  Como explica el equipo de Harald Otto en las páginas de ‘Nature Medicine’, a continuación se colocan en dicho ‘andamio’ células madre (tanto fetales como procedentes de tejidos humanos). En el caso de la investigación de Otto, al cabo de sólo 12 días, dichas células se habían multiplicado hasta cubrir completamente todos los recovecos renales.

                                  Los científicos probaron en primer lugar el funcionamiento de dicho órgano artificial en un bioreactor en el laboratorio, haciendo pasar por sus conductos fluidos, como lo harían a través de un riñón real.

                                  Otto y su equipo observaron que el órgano era capaz de generar una orina rudimentaria, lo que demostraba que era plenamente funcional. Así que, a continuación, se animaron a injertar el riñón en ratones con daño renal severo.

                                  Órganos más complejos

                                  Aunque con una función reducida en comparación con un órgano sano, el riñón de laboratorio cumplió su función una vez trasplantado al organismo de los roedores.

                                  Paolo Macchiarini, cirujano del Instituto Karolinska de Suecia (y que ya implantó una tráquea por este sistema en Barcelona), es cauto a la hora de valorar los resultados y, sobre todo, al hablar de su traslación a pacientes con fallo renal severo. «Es un avance desde el punto de vista de la investigación, es un órgano más; pero no va a cambiar nada para los pacientes», explica a ELMUNDO.es desde EEUU.

                                  En primer lugar, señala, porque Otto empleó para repoblar el andamiaje células de origen fetal, algo que suscitaría muchas dudas desde el punto de vista ético en el caso de querer intentar lo mismo con un riñón humano. Además, añade, «no se ha estudiado suficientemente la biomecánica, por lo que no sabemos cuánto tiempo van a funcionar los riñones injertados en los ratones».

                                  Macchiarini es también crítico con el uso de un modelo de ratón que, genéticamente, está diseñado para no generar rechazo; cuando uno de los objetivos de esta técnica es, precisamente, comprobar si los pacientes -algún día- podrían ahorrarse la medicación antirrechazo que ahora sí es necesaria tras un trasplante de donante. «Con este tipo de ratón, esto no se ha podido comprobar», apunta.

                                  Otros órganos

                                  No es la primera vez que un laboratorio logra crear con éxito un ‘órgano descelularizado’; sin embargo, se trata probablemente de uno de los más complejos que se ha implantado en un ser vivo hasta ahora.

                                  En humanos, la medicina regenerativa ha trasplantado con éxito vejigas, tráqueas y venas diseñadas con este mismo procedimiento, con el que se trabaja también para llegar algún día a crear órganos más complejos, como los propios riñones, hígados, pulmones o un corazón.

                                  Los científicos son conscientes de que este tipo de órganos, con un funcionamiento mucho más complejo que una ‘simple’ tráquea, supondrá un reto mucho mayor a la hora de trasladarlo a humanos. «Aunque hay muchos laboratorios de todo el mundo trabajando en esta bioingeniería de tejidos, es cierto que estos serán los más complejos de culminar», señala Anthony Atala, director del Instituto de Medicina Regenerativa de Wake Forest (en Carolina del Norte, EEUU).

                                  En este sentido, Atala, pionero en este campo (donde lleva más de 20 años trabajando), asegura a ELMUNDO.es que la seguridad deberá ser rigurosamente evaluada antes de que estas ‘biocreaciones’ puedan trasplantarse sin riesgo en personas. En EEUU, añade, será la agencia del medicamento (FDA, según sus siglas en inglés), «quien determine qué tratamientos están listos para ser evaluados en humanos y qué tipo de pacientes pueden participar en los estudios».

                                  En el caso del riñón, como el propio Otto admite en su trabajo, habrá que seguir trabajando en los protocolos para obtener la mejor fuente de células madre para repoblar el armazón y mejorar la función del órgano resultante.[/i]

                                  http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/12/biociencia/1365769336.html

                                  Avatar de MACAUDI

                                    Espero que eso sea un gran avance, sin duda, ayudará a miles de personas

                                    Avatar de marea

                                      Sin ese papel

                                      [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/694/13668253818315331366826.jpg/][IMG=http://img694.imageshack.us/img694/566/13668253818315331366826.jpg][/IMG][/url]
                                      y sin esta foto, no tendríamos el último avance de la ciencia publicado recientemente.

                                      Nunca, algo tan corto tuvo un impacto tan brutal en nuestra sociedad, un paso crucial en nuestra comprensión sobre el ser humano, y tan relevante que afecta a multitud de disciplinas científicas así como en nuestro futuro como especie.
                                      [i]
                                      “Nunca he visto a Francis Crick comportarse con modestia”. Esa fue la frase con que la pareja científica de Crick, James Watson, decidió arrancar La doble hélice, uno de los libros científicos más notables del siglo XX, y seguramente la obra de divulgación más rompedora de la —no muy larga— historia de la ciencia. La modestia, por cierto, tampoco ha sido nunca el fuerte de Watson, pero ¿quién puede ser humilde tras haber descubierto a los 25 años el secreto de la vida?

                                      La doble hélice no es solo uno de los iconos más populares de la ciencia del siglo XX —quizá solo comparable a la ecuación de Einstein E=mc2—, sino que también ha ejercido sobre generaciones de biólogos un magnetismo que no da signos de caducar aun hoy, cuando se cumplen exactamente 60 años de la publicación del descubrimiento en Nature.

                                      En ese periodo, el descubrimiento de Watson y Crick ha transformado radicalmente la investigación biomédica y la biología en su conjunto. Hasta el minuto anterior a la publicación de ese paper, la genética era una disciplina tan compleja y farragosa que ni el mejor especialista del mundo habría podido presumir de dominarla. Hoy se le puede enseñar a un niño en cinco minutos.

                                      El proyecto genoma humano y todo el resto de la genómica son la consecuencia directa de aquel artículo que cambió por entero nuestra percepción de la vida en la Tierra y de nosotros mismos. Continentes previamente inexplorados de aplicaciones tecnológicas, desde la producción industrial de insulina y hormona del crecimiento hasta las modernas estrategias de búsqueda de nuevos fármacos antitumorales pasando por el diagnóstico personalizado del cáncer, arrancan de aquella publicación engañosamente tímida. No habrá muchos trozos de papel que hayan transformado el mundo de manera tan radical.

                                      Odile Crick fue la que dibujó a mano la famosa doble hélice del hallazgo
                                      Las técnicas de análisis del ADN, y en particular el vertiginoso desarrollo y abaratamiento de los métodos de secuenciación (o lectura de los genes) han abierto también avenidas enteramente nuevas en disciplinas como la paleontología, que ha conocido en años recientes logros tan espectaculares como la reconstrucción del genoma del mamut, una especie extinta hace unos 10.000 años en las estepas siberianas, y del hombre de Neandertal, que desapareció en Europa hace 30.000 años; también la antropología o la medicina legal; y en el campo de la evolución, con verdaderos aludes de información genómica que están permitiendo a los científicos reconstruir el pasado del planeta y la deslumbrante historia del origen de la humanidad.

                                      ¿Qué ocurrió, entonces, hace 60 años?

                                      A diferencia del irreverente, chispeante y procaz libro divulgativo de Watson, que es de 1968, el paper original del 25 de abril de 1953 constituye seguramente uno de los pináculos de la parquedad científica, incluso en comparación con otras obras de ese género gris y fatigoso, empezando a contar por su poco inspirador titular: “Una estructura para el ácido desoxirribonucleico”. Ni siquiera “La estructura del ácido desoxirribonucleico”. Tan solo una, una estructura, como quien dice una ocurrencia entre tantas otras posibles, como quien da a conocer con desgana una anécdota.

                                      El ácido desoxirribonucleico, por cierto, es el ADN, el material del que están hechos nuestros genes. Las siglas no se llevaban mucho en la época, o no desde luego tanto como ahora. Tampoco es que desarrollar las siglas sea una gran ayuda en este caso, como puede verse.

                                      Francis Crick (derecha) y James Watson posan en el laboratorio Cold Spring Harbor. / COLD SPRING HARBOR LABORATORY
                                      Los historiadores de la ciencia se lo han pasado en grande con este paper, y por buenas razones. Por ejemplo, es escandalosamente breve: solo ocupa una página de aquel número 4.356 de la revista Nature, referencias bibliográficas incluidas (solo hay seis). Su única ilustración es de factura casera, literalmente: la dibujó a mano Odile Crick, la mujer de Francis, tras una somera descripción que le impartió este último en la salita de su casa de Cambridge.

                                      Ese sencillo boceto de Odile, sin embargo, capta a la perfección los detalles estructurales esenciales de la doble hélice recién descubierta por Watson y Crick y en particular algunos de ellos que, aun hoy, se representan a menudo erróneamente en las ilustraciones populares y museísticas del ADN. Odile lo hizo mejor hace 60 años, como veremos enseguida.

                                      Hélice no es más que el nombre matemático de un muelle, y la doble hélice consiste en dos muelles imbricados entre sí. Pero las dos cadenas no son paralelas, sino antiparalelas: si fueran dos serpientes, la cabeza de una pegaría con la cola de la otra. Sin la percepción de este hecho fundamental por Francis Crick, él y Watson no habrían llegado jamás a la forma correcta. Crick siempre consideró esta su gran contribución a la resolución de la estructura del ADN, y no es extraño que el dibujo de Odile deje bien claro este hecho con dos simples flechitas trazadas a mano.

                                      Un hecho aún menos conocido es el resultado experimental en el que se basó esta capital intuición de Crick, que había sido obtenido poco antes por una tercera científica en discordia, la cristalógrafa de Londres Rosalind Franklin. El dato llegó a oídos de los dos científicos de Cambridge por un camino algo tortuoso, o al menos poco convencional: a través de las notas que Franklin había escrito para la memoria de su propia institución, el King’s College de Londres, que les fue facilitada a Watson y Crick por el jefe de Franklin, Maurice Wilkins.

                                      También es verdad que ni Wilkins ni la propia Franklin habían otorgado la menor importancia a ese resultado; el dato de oro estaba sepultado entre varios estratos de jerga cristalográfica perfectamente inocua, y decía simplemente así: “grupo de simetría C1”. Hizo falta el genio de Crick para saltar de ahí a la percepción crucial de que el ADN estaba hecho de dos hélices antiparalelas. Solo así la doble hélice puede presentar esa simetría; en nuestro ejemplo de las dos serpientes, significa que da lo mismo mirarlas desde la cabeza de una (pegada a la cola de la otra) que desde la cola de la una (pegada a la cabeza de la otra).

                                      Rosalind Franklin dio pie al descubrimiento antes de morir
                                      Este episodio poco conocido se puede ver, junto con el resto de los acontecimientos que condujeron al mayor descubrimiento de la historia de la biología, en la dramatización Life Story, producida por la BBC en 1987. El aniversario de la publicación en Nature de la doble hélice podría ser una buena ocasión para estrenarlo en España 26 años después, aunque solo sea porque sale Jeff Goldblum haciendo de Watson, y una maravillosa Juliet Stevenson en el papel de Rosalind Franklin.

                                      Lo más importante de la doble hélice, con todo, es lo que mantiene unida a una hélice con la otra, y esta fue la aportación crucial de Watson a toda esta historia. Ahí, en el exiguo espacio que los dos muelles antiparalelos dejan entre sí, es donde se apiñan todas esas letras (ctaccgata…) que ahora, con las noticias sobre los genomas apareciendo un día sí y otro no en la prensa mundial, se nos han hecho tan familiares como el alfabeto.

                                      El nombre técnico de esas letras es bases, o nucleótidos, y son unas moléculas orgánicas muy simples que, en el ADN, solo vienen en cuatro sabores: adenina, guanina, timina y citosina, o A, G, T, C para abreviar. En la mañana de un sábado de febrero de 1953, Watson estaba jugando con las versiones en cartulina de esas cuatro fórmulas químicas cuando, de repente, se dio cuenta de que, en el interior de la doble hélice, la A solo podía aparearse con la T, y la G solo con la C.

                                      Watson y Crick repararon de inmediato en que esas simples reglas de apareamiento —dictadas por la mera estructura química de las bases— bastaban para explicar de un plumazo la propiedad esencial de cualquier sistema vivo: su capacidad para sacar copias de sí mismo. Si la doble hélice se separa en sus dos hélices componentes, cada una puede reconstruir a la otra gracias a las reglas de apareamiento. La idea resultó enteramente correcta, y sobrevino la revolución.

                                      La Academia sueca no estuvo especialmente rápida a la hora de reconocer el hallazgo, y el tiempo fue especialmente cruel con Rosalind Franklin, que murió de cáncer cuatro años antes de que su jefe, Maurice Wilkins, compartiera el premio Nobel de Medicina con Watson y Crick por el hallazgo del siglo al que tanto había contribuido.[/i]

                                      http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/24/actualidad/1366825381_831533.html

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                                      Avatar de marea

                                        Se confirma la Teoría del Gran Impacto, tratado en el post de la pág. 7 del 21 de octubre del año pasado.

                                        Esta dice que un impacto violento de un un planeta de dimensiones algo menores a las terrestre, provocó que una parte del incipiente planeta se desgajara y se formara la Luna.
                                        Y todo gracias a una roca lunar traídas en las misiones Apollo y que contiene trazas de agua isotópicamente idéntica a la terrestre.

                                        [i]Desde hace más de 40 años ningún hombre ha vuelto a la Luna. Sin embargo, las muestras que trajeron a la Tierra los astronautas de las misiones Apolo siguen manteniendo ocupados a los científicos. Y su análisis sigue revelando importante información sobre la composición de nuestro satélite, como muestra un nuevo estudio publicado esta semana en la revista ‘Science’ sobre el origen del agua que hay en su superficie. Según sostiene un equipo de investigadores liderados por Alberto Saal, de la Universidad de Brown, posiblemente tuvo el mismo origen que el agua de la Tierra.

                                        Para llegar a esa conclusión analizaron muestras de vídrio volcánico presente en rocas traídas durante las misiones Apolo 15 y 17, que se llevaron a cabo en 1971 y 1972 respectivamente. Este material contenía pequeñas trazas de una especie de cristales denominados inclusiones fundidas, en las que quedan registrados los procesos magmáticos que tuvieron lugar en el pasado en la Luna. La proporción de isótopos de hidrógeno que contenía este magma lunar es similar al que han encontrado en la Tierra, según los autores de esta investigación. De hecho, sostienen que la composición isotópica del agua que se encuentra en el magma de la Luna no se puede distinguir del agua de las condritas carbonáceas con las que compararon el material traído de nuestro satélite.

                                        Durante mucho tiempo los científicos han sospechado que condritas carbonáceas como éstas, entre las que están los meteoritos más antiguos de los que figuran en los registros, fueron las que por primera vez trajeron agua a nuestro Sistema Solar. Según esta teoría, parte del agua que hay en la Tierra se originó cuando estas condritas impactaron contra nuestro planeta. Los científicos creen que el agua de nuestro planeta tuvo su origen al mismo tiempo que se formó la Luna.

                                        Nunca se había demostrado experimentalmente

                                        Jesús Martínez-Frías, jefe del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), explica que hasta ahora «se asumía la existencia de una relación genética, gracias al estudio comparado de los meteoritos condríticos, de las lunaitas (meteoritos lunares) y de las muestras traídas durante las misiones Apolo, pero hasta el momento no se había demostrado experimentalmente, ni se había precisado dicha cuantificación».

                                        Ampliar foto
                                        Harrison Schmitt cogiendo rocas lunares. | NASA
                                        Por ello, este experto en meteoritos y geología planetaria considera «muy interesante» las conclusiones de este estudio, pues «gracias a la geoquímica isotópica del hidrógeno se puede establecer, casi de manera inequívoca, la relación entre planetesimales condríticos, la Tierra y la Luna, a través del posible origen común del agua. Este estudio también subraya la importancia, cada vez mayor, de las caracterizaciones astromineralógicas en las investigaciones sobre planetología comparada, en este caso la investigación de inclusiones fundidas atrapadas en cristales de olivino», añade.

                                        Los científicos creen que la Luna se formó tras una gigantesca colisión entre una proto-Tierra y otro planeta. Aunque durante mucho tiempo se creyó que este choque provocó que la Luna se quedara sin hidrógeno, recientes análisis de vidrios volcánicos y otras muestras lunares han demostrado que el interior de nuestro satélite no carece de agua, como se creía durante muchos años. «Al principio se pensaba que la cantidad de agua en la Luna era mucho menor. Los primeros estudios serios sobre cuantificación de agua en la Luna son los realizados sobre las muestraós lunares a principios de los 70», recuerda Martínez Frías.

                                        Según enumera el científico, las investigaciones sobre la presencia de agua en nuestro satélite han seguido principalmente tres líneas de investigación: «El agua primigenia atrapada en nuestro satélite; el agua que pudiera quedar en los cráteres depositada de manera alóctona a partir de fuentes cometarias y, recientemente, el agua que se podría formar en la propia Luna, incluso en la actualidad, por la posible interacción del viento solar con los minerales del regolito (principalmente óxidos y silicatos)».

                                        Marte sigue siendo la prioridad de la NASA

                                        Una nueva misión tripulada a la Luna permitiría recoger más muestras que ayudaran a esclarecer las numerosas incógnitas que hay sobre el origen y evolución de la Luna y, por tanto, de nuestro planeta.

                                        De momento, la NASA no tiene previsto regresar a nuestro satélite, pues Marte sigue siendo en la actualidad su principal objetivo, según reiteró esta semana el director de la agencia espacial estadounidense, Charles Bolden, durante una conferencia en la Universidad George Washington. Según Bolden, que afirmó que esperan poder enviar una misión tripulada al Planeta Rojo en la década de los 30, «el interés por enviar humanos a Marte jamás ha sido mayor». Todo parece indicar que la próxima bandera que ondee en la Luna será la de China, pues el gigante asiatico sí tiene planes para enviar a sus astronautas en pocos años.

                                        Por lo que respecta a las zonas o a los tipos de muestras que podrían resultar más interesantes para los científicos, Martínez-Frías opina que «una nueva misión ayudaría a validar los tres tipos de agua mencionados, con la realización y posterior análisis de sondeos regolíticos, muestreos detallados en el interior de los cráteres y simulaciones de laboratorio del bombardeo solar, utilizando directamente las nuevas muestras lunares», concluye.[/i]

                                        [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/825/13504966220.jpg/]http://img825.imageshack.us/img825/7885/13504966220.jpg[/url]

                                        http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/09/ciencia/1368120200.html

                                        Avatar de marea

                                          … podría abrir la puerta a la clonación terapéutica.

                                          [i]Casi una década después de que el científico coreano, Woo Suk Hwang, anunciara a bombo y platillo que había logrado clonar 30 embriones humanos con el fin de conseguir nuevas terapias celulares, algo que finalmente se reveló como un gran fraude, un equipo de investigadores estadounidenses ha conseguido por fin el tan ansiado paso: obtener células madre embrionarias humanas a partir de una célula adulta, lo que se podría denominar clonación terapéutica.

                                          La investigación, dirigida por Shoukhrat Mitalipov, científico de origen ruso que trabaja en el Centro Nacional de Oregón para la Investigación sobre Primates (ONPRC, según sus siglas en inglés), es en realidad una continuación de los estudios que, desde hace años, lleva realizando en estos animales y que le condujeron en 2007 a la obtención de células madre de embriones de macacos. Ahora, con la modificación de la técnica empleada en estos monos, ha conseguido dar el salto que muchos científicos habían intentado durante años pero que nadie había logrado.

                                          «Nuestros resultados ofrecen una nueva forma de generar células madre de pacientes con tejidos y órganos dañados o deteriorados», ha explicado en un comunicado Mitalipov. «Estas células madre pueden regenerar y reemplazar a aquellas células dañadas y mejorar enfermedades que afectan a millones de personas».

                                          Porque ése es el principal objetivo de esta técnica, la transferencia nuclear, que se hizo famosa en todo el mundo con la clonación de la oveja Dolly, hace más de 15 años. Desde entonces, científicos de diferentes partes del planeta han podido clonar múltiples animales, como perros, camellos o vacas, pero con humanos se había fracasado siempre. Y no es que ahora se haya conseguido clonar una persona sino que la técnica de la clonación se ha aplicado para, a partir de un óvulo de una donante y una célula de la piel de un paciente, conseguir células madre embrionarias.

                                          Si vamos al detalle, en este caso el equipo de Mitalipov, del que forma parte la embrióloga española, Nuria Martí Gutiérrez, utilizó óvulos de gran calidad procedentes de voluntarias sanas a los que retiró el núcleo, y dentro de su citoplasma introdujo el núcleo de una célula de la piel (fibroblasto) de un paciente con síndrome de Leigh. Este proceso se llevó a cabo en una solución enriquecida con cafeína, que inhibe unas enzimas que entorpecían el proceso. Tras someterlos a la técnica de electroestimulación, se consiguió obtener un embrión del que derivaron células madre.

                                          «Este trabajo abre la puerta a que otros grupos del planeta intenten reproducir estos resultados. Dentro de poco, esta técnica se verá como una alternativa disponible», afirma Javier García-Sancho, presidente electo de la Sociedad Española de Terapia Génica y Celular.

                                          Sin embargo, como apunta Felipe Prosper, director del Area de Terapia Celular de la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra, esta investigación, «aunque bonita y espectacular, no creo que tenga ninguna repercusión clínica. Desde que Yamanaka desarrollara el método de reprogramación celular, hay una manera más sencilla y menos constosa de conseguir células pluripotentes o iPS».

                                          Además, estos investigadores señalan que tanto las iPS como estas células madre embrionarias obtenidas a partir de la transferencia nuclear no han demostrado su seguridad, por lo que todavía no se podrían usar en la medicina regenerativa. Para eso, concluyen todos, hacen falta muchas más investigaciones y tiempo.[/i]

                                          [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/823/13686333180.jpg/]http://img823.imageshack.us/img823/9668/13686333180.jpg[/url]
                                          Proceso de inserción de un núcleo celular en un ovocito

                                          [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/16/1368633318extrasladillo.gif/]http://img16.imageshack.us/img16/6598/1368633318extrasladillo.gif[/url]

                                          http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/05/15/biociencia/1368633318.html

                                          Avatar de manu888

                                            Bueno yo creo que el artículo peca en algunos puntso de pseudocienticismo… pero está interesante, las células madre parecen ser el futuro de nuestra especie

                                            Avatar de marea

                                              Es la llave para crear bancos de órganos personales, y dejar de depender de los donantes y las interminables listas de espera, aparte de que se cortaría de raíz el tráfico de órganos humanos de Asia a occidente.

                                              Hace no mucho, se obtuvo una estructura sintética de un riñón, que era el primer paso para crear un órgano «artificial». El reto consiste en colocar líneas celulares de riñon para que crezcan y se forme el órgano, pero con un crecimiento controlado, no indiscriminado. El problema radica en reprogramar la muerte celular una vez formado el riñón, si no, se podría crear un crecimiento de células incontrolado (cancer).

                                              Avatar de marea

                                                [i]El tesoro más preciado del VIH, su material genético, está envuelto y protegido en el interior del virus. Rodeado por una cápsula (capsid en inglés), el ARN del virus del sida está rodeado por esta envoltura de proteínas, que se rompe al infectar una célula humana para permitir que el virus pueda replicarse allí. Un minucioso trabajo, apoyado por una super computadora, ha permitido desvelar por primera vez la estructura molecular de esta envoltura de proteínas.

                                                Además de ser la portada de esta semana de la revista ‘Nature’, el trabajo es crucial por algo que explican los propios investigadores, Peijun Zhang, Klaus Schulten y Juan Perilla, de las universidades de Pittsburgh e Illinois (EEUU). «La cápsula es crítica para la replicación del VIH [en el interior de las células humanas], y con esta nueva información se podrían desarrollar fármacos capaces de interferir en este proceso», han señalado ambos en un comunicado de prensa divulgado por su laboratorio.

                                                El trabajo es la portada de la revista.| EM
                                                Ese cascarón de proteínas (cápside) es ya la diana de algunos antirretrovirales, pero su estructura química es tan compleja que hasta ahora había sido imposible desentrañarla al completo. El trabajo de estos especialistas lo ha hecho posible gracias a la combinación de varias tecnologías punteras de microscopía, cristalografía, resonancia magenética nuclear y el ordenador Blue Waters del Centro de Supercomputación de la Universidad de Illonois.

                                                Se trata, según describen, de una estructura en forma de cono que ensambla más de 1.300 proteínas idénticas agrupadas en forma de 216 hexágonos y 12 pentágonos. Los experimentos no sólo han desvelado cómo interaccionan todas estas proteínas para mantener la estabilidad de la cápsula (64 millones de átomos en total) sino que también parecen haber descubierto algunas regiones clave en la capacidad infectiva del virus. Es decir, regiones susceptibles de convertirse en futuras dianas para nuevos tratamientos contra el VIH.

                                                Schulten admite que es un misterio cómo todas esas proteínas idénticas entre sí pueden formar una estructura tan compleja, y tan vital al mismo tiempo para que el virus se replique una vez que llega al interior de una célula humana. «La cápsula tiene dos propiedades completamente opuestas entre sí», explica Schulten; «por un lado tiene que proteger el material genético, pero una vez que infecta una célula tiene que permitir su liberación. Eso tiene que ocurrir además en el momento oportuno, ni demasiado pronto, ni demasiado tarde; y ése es el momento en el que podemos tratar de actuar».

                                                El momento en que esa cápsula se abre dentro de una célula humana para depositar allí los genes del VIH «es esencial en la virulencia de la infección. Tal vez es ahí donde podemos tratar de interferir con el VIH», apunta el investigador de Illinois. «Los nuevos detalles de esta estructura pueden rebelarnos algunas vulnerabilidades que podrían ser explotadas terapéuticamente en el futuro», concluye por su parte Perilla.[/i]

                                                [url url=http://imageshack.us/photo/my-images/546/1369848036extrasladillo.jpg/]http://img546.imageshack.us/img546/4834/1369848036extrasladillo.jpg[/url]
                                                Recreación informática de la estructura proteínica del virus, en portada de Nature.

                                                http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/05/29/hepatitissida/1369848036.html

                                                Avatar de marea

                                                  [i]El interés que suscita el cerebro humano no hace sino crecer a medida que la tecnología permite desentrañar poco a poco los misterios del órgano más desconocido de nuestro organismo. Varios proyectos europeos y americanos compiten en la actualidad por ofrecer los datos más detallados, las mejores imágenes, la última tecnología… Uno de esos proyectos, bautizado como ‘BigBrain’ acaba de presentarse en las páginas de la revista ‘Science’.

                                                  Investigadores alemanes, en colaboración con la Universidad McGill de Canadá, han logrado el que se considera uno de los mapas en tres dimensiones más detallados y completos de la arquitectura del cerebro, lo que permitirá observar a nivel microscópico no sólo estructuras anatómicas, sino detalles celulares que escapan hasta ahora a los métodos disponibles. «Es como tener un nivel de resolución microscópica, pero en tres dimensiones», señala Alberto Rábano, responsable de Neuropatología y Banco de Tejidos de la Fundación Cien. «Es fascinante», admite.

                                                  Para realizar su ‘atlas’, los investigadores (dirigidos por Alan Evans y Katrin Amunts) tomaron el cerebro de una mujer fallecida a los 65 años. Los autores seleccionaron un ‘cerebro sano’ y de una edad no demasiado mayor para evitar que sufriese alteraciones neurodegenerativas asociadas a la edad, pero no han dado más detalles de la donante. Aunque el cerebro de cada individuo tiene algunas particularidades, «la distribución de las estructuras y la anatomía básica es idéntica», aclara Evans, por lo que éste puede considerarse un buen cerebro de muestra.

                                                  Ampliar foto
                                                  Aspecto de la aplicación para consultar los datos (pinche para ampliar)
                                                  Si habitualmente los cerebros donados para investigación se lonchean en secciones de un centímetro aproximadamente, los investigadores utilizaron una tecnología de corte muy especial (un microtomo) para lograr cortarlo en secciones más pequeñas que un cabello humano («es muy difícil trabajar con esas porciones ultrafinas y tan frágiles», ha confesado la investigadora en rueda de prensa).

                                                  De esta manera, se obtuvieron nada menos que 7.000 secciones de apenas 20 micrometros de diámetro, que fueron cuidadosamente teñidas y digitalizadas en un ordenador. Posteriormente, todas esas imágenes del cerebro fueron de nuevo ensambladas mediante un programa de imagen digital, hasta juntarlas una a una en una imagen completa del cerebro en tres dimensiones. En algunos puntos, admiten, las imágenes tuvieron que ser ‘arregladas’ con el ordenador debido a que las finísimas secciones se habían rasgado o arrugado en algunos puntos. En total, 1 terabyte de información (100.000 veces superior a la información que arroja una resonancia tradicional) y más de 1.000 horas de trabajo para generar lo que consideran el primer mapa cerebral «de resolución ultra elevada», capaz de visualizar incluso células individuales. Esta resolución es, según explicó Amunt a través de teleconferencia, 50 veces superior a la que se puede obtener con una resonancia magnética estándar del cerebro.

                                                  El proyecto estará disponible de manera gratuita a través de internet para cualquier investigador del mundo que desee consultarlo. Además, toda la información de este BigBrain servirá también para el proyecto Human Brain Project, en el que participan 80 instituciones de 23 países. Esta iniciativa europea ‘compite’ con el proyecto científico estrella de la administración Obama, el ‘Brain’ (‘Brain Research Through Advancing Innovative Neurotechnologies’), que aspira a mapear la actividad cerebral en los próximos 15 años.

                                                  Elena Alberdi, del Centro Achúcarro de Neurociencia (una institución mixta en colaboración con la Universidad del País Vasco), explica que la importancia de ‘BigBrain’ radica en que permitirá cruzar sus detalladas localizaciones anatómicas con los datos de funcionalidad y conexiones del cerebro que ya se conocen por otros trabajos. «Lo importante del cerebro son sus conexiones, su actividad, qué áreas se encienden cuando lloramos, reímos, hablamos…», explica a ELMUNDO.es. Y aunque esta funcionalidad no puede observarse en el mapa en 3D que se acaba de presentar, sí será posible a partir de ahora «cruzar esta arquitectura con las áreas ya conocidas para ver qué células, o incluso qué genes se localizan ahí».

                                                  «Es como un ‘google’ del cerebro», señala por su parte Javier de Felipe, especialista en Neurobiología del Instituto Cajal (dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC). «Desde arriba puedes ver las zonas que son jungla, desierto, agua y bajar a un nivel de detalle impensable hasta ahora». Este especialista (uno de los coordinadores del Human Brain Project) es en cambio más cauto sobre las dificultades para estudiar la actividad cerebral (el llamado conectoma), «quiénes viven ahí, qué tribus hay, cómo se mueven…».

                                                  Sobre las aplicaciones prácticas concretas de este mapa, Amunts y Evans han señalado, por ejemplo, que podría ayudar a implantar en la localización más correcta los electrodos que empiezan a emplearse en patologías neurológicas como el Parkinson o el Alzheimer.[/i]

                                                  http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/06/20/neurociencia/1371728529.html

                                                  Avatar de marea

                                                    [i]La misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), que tiene como objetivo censar mil millones de estrellas, ha terminado sus preparativos en Europa y está lista para viajar al Puerto Espacial Europeo en la Guyana Francesa, desde donde comenzará su misión de cinco años para crear un mapa tridimensional de nuestra galaxia con un nivel de detalle sin precedentes.

                                                    Gaia viajará al espacio a finales de 2013 a bordo de un lanzador Soyuz de Arianespace desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou, Guyana Francesa, y estudiará las estrellas y sus propiedades físicas (temperatura, luminosidad o composición química) desde una posición a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra en dirección opuesta al Sol, conocida como el Punto L2 de Lagrange.

                                                    Una vez en órbita, el satélite rotará lentamente sobre sí mismo, realizando un barrido de todo el firmamento con sus dos telescopios, que están equipados con la mayor cámara digital jamás lanzada al espacio –con más de mil millones de píxeles. En cualquier caso, los mil millones de estrellas que censará, son apenas un 1% de la población de la Vía Láctea.

                                                    El censo resultante permitirá a los astrónomos comprender mejor el origen y la evolución de la galaxia. Asimismo, Gaia desvelará cientos de miles de objetos desconocidos, tales como asteroides en nuestro propio Sistema Solar, planetas en órbita a estrellas cercanas y explosiones estelares –supernovas– en otras galaxias. Según han avanzado desde la ESA, también será capaz de «estudiar la distribución de la materia oscura, una sustancia invisible que solo se puede detectar a través de su influencia gravitatoria sobre otros cuerpos celestes».

                                                    En su órbita alrededor del Sol, Gaia medirá varias veces la posición de cada estrella, lo que le permitirá determinar su distancia a través de una técnica conocida como paralaje. El responsable del Proyecto Gaia para la ESA, Giuseppe Sarri, ha señalado que «observará cada una de estas mil millones de estrellas una media de 70 veces a lo largo de los cinco años que durará su misión, lo que significa que realizará unos 40 millones de observaciones al día». La comunidad científica europea que trabaja con la ESA será la encargada de llevar a cabo el épico trabajo de procesar toda esta información.

                                                    El director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, Álvaro Giménez, ha explicado que Gaia «será la máquina de los descubrimientos de la ESA». Concretamente, revelerá «de qué está hecha y cómo se formó nuestra Galaxia con un nivel de detalle sin precedentes, situando a Europa en la vanguardia de la astronomía de precisión».

                                                    Así, ha añadido que «Gaia se basa en el legado científico y tecnológico de la misión Hipparcos de la ESA» y que «es un reflejo de la amplia experiencia de la industria espacial y de la comunidad científica europea».[/i]

                                                    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/06/28/actualidad/1372437733_810448.html

                                                    Avatar de marea

                                                      …Y no como hasta ahora se creía, que había ocurrido con un desfase entre ambos en la línea temporal.

                                                      [i]Como es tradición en las bodas, el primer Adán esperó a la primera Eva. O, como mucho, ambos prehomínidos aparecieron en el planeta a la vez. Esta es la conclusión de dos trabajos que se publican en Science y que sitúan el origen del antecesor genético de los hombres actuales en hace más de 120.000 años (en dos periodos dependiendo del trabajo). Teniendo en cuenta que la primera mujer apareció entre 99.000 y 148.000 años atrás, eso da un margen más que suficiente para que ambos coincidieran.

                                                      El trabajo supone un adelanto en la aparición del antecesor del hombre, que estudios anteriores situaban en hace entre 50.000 y 115.000 años (como se ve, el sistema no es un prodigio de precisión, pero es lo mejor que se puede hacer a falta de otras partidas de nacimiento), lo que creaba una paradoja evolutiva: que el antepasado de las hembras llevara miles de años esperando al varón.

                                                      En todos los casos los cálculos utilizan una especial manera de medir el tiempo: la frecuencia con que aparecen mutaciones en los genes. En el caso de la primera Eva se utilizó el ADN de las mitocondrias, unos orgánulos celulares que tienen su propio material genético y que pasan de generación en generación, con sus cambios correspondientes, por vía materna, ya que están en el citoplasma del óvulo.

                                                      MÁS INFORMACIÓN
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                                                      En el caso de los hombres, ha habido que recurrir a lo único que es genética y específicamente masculino: el cromosoma Y. Tras secuenciarlos (describir las letras biológicas que los forman: aggtcaccta), los grupos de investigadores (uno liderado por Carlos Bustamante, de la Universidad de Stanford, en EE UU, el otro por Francesco Cucca, del Instituto de Investigación Genética y Biomédica de Monferrato, en Italia) los han comparado y sacado las diferencias. Esos cambios en alguna de las letras del código obedecen a mutaciones que permiten ir hacia atrás hasta encontrar el tronco común y la fecha en la que empezaron a separarse.

                                                      Todo el sistema funciona por probabilidades, y el reloj que usaron los americanos se graduó de una manera muy original: sabiendo que la población americana se separó de la asiática hace 15.000 años, al comparar unos genomas con otros se puede establecer una especie de regla (un cambio igual a un número determinado de años).

                                                      La diferencia de la nueva datación con la anterior se debe a que ahora los estudios han usado muchos más datos, lo que les ha llevado a descubrir más de 6.000 mutaciones nuevas.

                                                      Con los cambios en las fechas, como destaca en un comentario que publica en Science Rebecca Cann, de la Universidad de Hawai, la existencia de ambos, el primer Adán y la primera Eva, se solapan mucho mejor. O, mejor dicho, los primeros adanes y evas, porque lo lógico es que ese grupo de mutaciones aparecieran en poblaciones que luego se encontraron.

                                                      Porque lo que es seguro es que aquel encuentro tuvo lugar, que surgió la atracción y que las cualidades de ambos combinadas fueron una ventaja evolutiva: 7.000 millones de descendientes extendidos por todo el planeta lo demuestran.[/i]
                                                      http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/08/01/actualidad/1375378131_487246.html

                                                      [i]Los sexos modernos aparecieron más o menos solapados, según dos estudios que publica la revista ‘Science’. Sus resultados proveen además un análisis más profundo sobre cómo las poblaciones humanas se dispersaron y evolucionaron alrededor del mundo.

                                                      El cromosoma ‘Y’ es específico de los varones, y su ADN puede rastrearse fácilmente a través de linajes masculinos. Por su parte, el ADN mitocondrial se hereda solo de la madre y se puede utilizar para trazar los linajes femeninos. En el primero de los dos trabajos se secuenciaron los genomas de 69 varones de nueve poblaciones distintas alrededor del mundo, documentando miles de mutaciones que han influenciado el cromosoma ‘Y’ a lo largo del tiempo.

                                                      «Hemos creado un mapa muy detallado de la secuenciación del cromosoma Y humano empleando la tecnología actual. Este mapa nos permite catalogar rápidamente la variación genética humana de los hombres de la muestra en todo el mundo», explica Carlos Bustamante, de la Universidad de Stanford (EEUU) y coautor de una de las investigaciones.

                                                      Sus hallazgos muestran que el ancestro común más reciente con un cromosoma Y –también conocido como ‘MRCA’ masculino– apareció en el planeta hace entre 120.000 y 156.000 años. Las estimaciones anteriores para este ‘MRCA’ variaban entre 50.000 y 115.000 años atrás. Al aplicar las mismas técnicas analíticas al ADN mitocondrial, los investigadores también calcularon que las mitocondrias y el linaje materno moderno se originaron en algún momento entre hace 99.000 y 148.000 años.

                                                      Bustamante explica además que se puede usar este mapa de la secuenciación del cromosoma ‘Y’ humano para generar un «reloj» muy bien calibrado de los principales acontecimientos hasta la fecha de la historia demográfica humana. «Por ejemplo, hemos sido capaces de diferenciar tres linajes antiguos que se dividen hace cerca de 40.000 años, con una alta precisión».

                                                      El otro estudio, liderado por Paolo Francalacci de la Universidad de Sassari (Italia) describe el análisis genético de 1.204 hombres de la isla de Cerdeña. Estos investigadores identificaron miles de mutaciones del cromosoma ‘Y’ a través de esta población –6.751 nunca antes documentados– y sugieren que los linajes paternos humanos se fusionaron hace entre 180.000 y 200.000 años. «Creemos que sigue existiendo una gran cantidad de variación genética dentro de África que aún tenemos que caracterizar», añade Bustamante.

                                                      Tomados en su conjunto, los hallazgos sugieren que el cromosoma ‘Y’ o ‘Adán’ no apareció en el planeta significativamente más tarde que la ‘Eva’ mitocondrial, como aseguraban estudios previos.
                                                      [/i]

                                                      http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/02/ciencia/1375439266.html

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