Con lo bonito y distintivo que era el interior del original Rover 75 y que en parte se mantuvo en el Roewe, y qué vulgar y soso lo han dejado ahora. Ese salpicadero lo podría firmar cualquier firma china, y alguna no china también.
Podrán hacer un gran coche, pero qué lejos se va a quedar (el actual Roewe 750 ya lo han matado) de la personalidad y encanto que tenía el original Rover 75.