Qué raro ver de nuevo esa madera en un interior pero no se ve mal, queda bastante bien. Por fuera, siempre ha sido una generación elegante y agradable, un poco soso tal vez pero ahora tiene un poco más detalles para «destacar». Me sigue pareciendo demasiado simplón el interior para lo que se supone es el coche.
El coche les ha quedado de maravilla, pero entre este y el actual Mazda6, muy equiparable, para mi no hay color. Tal vez sea muy fan de Mazda, y reconozco que el Superb me gusta. Pero el 6 actual es un bellezón de coche.